Según Woodward, después del ataque químico de abril de 2017 atribuido al régimen del presidente sirio Bashar al Asad, Trump supuestamente llamó al general Mattis y le dijo que quería asesinar al mandatario.
"Vamos a matarlo. Vamos. Vamos a matar a un montón de ellos", le dijo Trump al director del Pentágono. Después de colgar, Mattis habría recurrido a un asesor y le habría dicho: "No haremos nada al respecto, seremos mucho más mesurados".
Woodward describe así en su libro la frustración que vive habitualmente el secretario general de la Casa Blanca, John Kelly, tradicionalmente el hombre más próximo al presidente en el "Ala Oeste".
En una reunión entre un círculo reducido, Kelly habría afirmado sobre Trump: "Es un idiota. Es inútil tratar de convencerlo de cualquier cosa (...) Ni si quiera sé qué estoy haciendo aquí. Este es el peor trabajo que he tenido jamás".
A finales de agosto, Trump atacó en un tuit a Bernstein, socio histórico de Woodward a partir de la mítica investigación del Watergate.
"¡Nos estamos divirtiendo en todo el país por el desatendido Carl Bernstein, un hombre que vive en el pasado y piensa como un anciano degenerado, inventando historia tras historia! Noticias Falsas", escribió.