“Rusia incumple claramente sus obligaciones internacionales. Sus actos son abiertamente contrarios a las normas y principios en los que se fundaron las Naciones Unidas. Todos los miembros de la ONU deben condenar rotundamente esta conducta. No se puede permitir que el flagrante desprecio de Rusia envalentone a otros a seguir su ejemplo ni que debilite la capacidad de la ONU para contener esta conducta”, afirmó, en las ultimas horas, Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.
En este mismo sentido, Karim Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional, abrió una investigación para determinar si hay crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad. “He revisado las conclusiones de la Oficina derivadas del examen preliminar de la situación en Ucrania y he confirmado que existe una base razonable para proceder a la apertura de una investigación”, indica el fiscal en un comunicado.
Un dato no menor: la investigación se va a remontar a hechos ocurridos desde febrero de 2014.
Mientras tanto, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó por amplia mayoría la creación de una comisión que determinará si se están cometiendo delitos de lesa humanidad.
La comisión independiente fue conformada por tres expertos para verificar si es cierto lo que se está denunciando desde Kiev. La resolución del Consejo, formado por 47 países, fue aprobada con 32 votos a favor, 13 abstenciones y únicamente dos votos en contra (Eritrea y Rusia).
En esta líneas, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, señaló a Rusia por atacar objetivos civiles, incluidos escuelas, hospitales y zonas residenciales. También se mencionó que todo esto causó ya el éxodo de más de dos millones de desplazados internos y refugiados.
La posición argentina frente al ataque
La Argentina votó a favor de la resolución que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un organismo que este año preside Buenos Aires, esto significa entonces, que designará a los integrantes de la mencionada comisión.
Por último, las infracciones graves de las normas que regulan conflictos como el de Rusia y Ucrania constituyen crímenes de guerra, algunos de los cuales están tipificados en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
En este sentido, la Corte Penal Internacional tiene jurisdicción sobre estos delitos aberrantes denunciados en Ucrania, que hizo una declaración en 2015 aceptando la jurisdicción de la Corte sobre los crímenes cometidos en su territorio desde el 20 de febrero de 2014.
Rusia firmó el Estatuto de Roma en 2000, pero retiró su firma en 2016.