Matthew y Ginger avisan que los autos son vendidos "así, estén como estén". "No sabemos cuánto anduvieron antes de llegar aquí. Esa información se perdió tristemente cuando perdimos al Fiat Patrón (por su padre). Lo que ves es lo que obtienes. Es una apuesta, lo entendemos", explican.
Al mismo tiempo, ofrecen la posibilidad de comprar piezas. Para eso, hay que enviarles un correo electrónico con el listado de autopartes necesarias.
"Nos reservamos el derecho de rechazar el servicio a cualquier persona. Realmente queremos que las piezas lleguen a las personas que las usarán, las necesitarán y aprovecharán al máximo", escriben los Dotter en el sitio web creado para vender los autos que alguna vez pertenecieron a su padre.