Desde el hospital, cuando todavía no se había resuelto su situación habitacional, dejó una frase que se volvió representativa de la causa de los inquilinos en España. "No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya", dijo.
Una disputa por el alquiler
La familia de Abascal alquilaba desde 1956 un departamento de 60 metros cuadrados ubicado a tres cuadras del Parque del Retiro. La situación cambió cuando un fondo de inversión adquirió la propiedad y reclamó la actualización del contrato.
Su caso generó una fuerte movilización social que llevó al adelanto de las elecciones nacionales. (Foto: Reuters)
La mujer abonaba 500 euros mensuales gracias a las condiciones de un contrato firmado durante el franquismo. Sin embargo, la empresa propietaria exigía un alquiler de 1.650 euros por mes. Abascal percibía una jubilación de 1.450 euros mensuales, por lo que no podía afrontar el nuevo monto requerido.
Protestas y consecuencias políticas
El caso de la jubilada provocó una ola de manifestaciones en distintos puntos de Madrid y puso en el centro del debate la crisis habitacional que atraviesa España.
Cientos de inquilinos se movilizaron en la Puerta del Sol y mantuvieron protestas durante las semanas posteriores al desalojo. La situación derivó en una crisis institucional y aumentó la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez.
El caso de la jubilada provocó una ola de manifestaciones en distintos puntos de Madrid. (Foto: Reuters)
La palabra de Sánchez
Por su parte, Pedro Sánchez expresó sus condolencias por la muerte de Abascal: “Sentimos esta pérdida como propia”.
A través de su cuenta de la red social X, el mandatario envió "un abrazo" a "todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia".