A nivel nacional, la cartera de Seguridad estimó la concurrencia en 256.000 personas, una cifra considerablemente inferior a la difundida por las agrupaciones convocantes.
Hubo enfrentamientos con la Policía en distintas ciudades. (Foto: Reuters)
Las organizaciones estudiantiles USL, Fage, Union Étudiante y Unef sostuvieron que la convocatoria superó las 450.000 personas en todo el país y remarcaron que el movimiento mantiene una adhesión creciente entre estudiantes, familias, docentes y sindicatos.
Choques con la Policía y denuncias cruzadas
Los enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales se repitieron en varias ciudades y alimentaron el debate político en torno al manejo de las protestas. Mientras el Gobierno justificó el despliegue de unidades antidisturbios al considerar que algunos sectores derivaron en hechos de violencia urbana, desde distintos espacios se multiplicaron las críticas por el accionar de las fuerzas de seguridad.
La protesta se desarrolla además en medio de una fuerte controversia por denuncias de presunta violencia policial contra menores de edad. Pese a ello, el Gobierno francés rechazó este martes las acusaciones de "represión policial" y defendió su estrategia para contener los disturbios.
El Gobierno volvió a rechazar las acusaciones por presunta represión contra los manifestantes. (Foto: Reuters)
Las manifestaciones contaron con el respaldo de sindicatos como la Confederación General del Trabajo (CGT), una de las principales centrales obreras del país, y de partidos de izquierda como La Francia Insumisa y el Partido Socialista.
Desde sectores de la derecha y la extrema derecha, en cambio, cuestionaron el desarrollo de las protestas y acusaron a dirigentes de La Francia Insumisa de intentar capitalizar políticamente el conflicto de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Las demandas que analiza el Gobierno
Frente a la continuidad de las protestas, el primer ministro Sébastien Lecornu instruyó a los integrantes de su gabinete para avanzar sobre algunos de los reclamos planteados por los estudiantes.
Entre las demandas que el Ejecutivo analiza figuran la garantía de reemplazos para docentes ausentes, la revisión de las extensas jornadas escolares, que suelen extenderse de 8 a 18, y la implementación de pausas más prolongadas durante el almuerzo.
La protesta se desarrolla además en medio de una fuerte controversia por denuncias de presunta violencia policial contra menores de edad. (Foto: Reuters)
El conflicto estudiantil se convirtió en uno de los principales focos de tensión social en Francia y mantiene en alerta al Gobierno, que busca contener una movilización que ya se extendió a cientos de establecimientos educativos en todo el país.