Trump, quien ayer extendió por 30 días la recomendación a todos los habitantes de quedarse en sus casas, estuvo acompañado por los máximos expertos de su gobierno, el principal especialista de infectología, el doctor Anthony Fauci, y la mujer que coordina los esfuerzos federales, la doctora Deborah Birx.
Los dos expertos explicaron que según las proyecciones que hicieron sus equipos, si las recomendaciones y las medidas implementadas hasta ahora se cumplen, el saldo de muertos final podría ascender o superar los 100.000.
En cambio, advirtieron, si esto no sucede, los fallecidos podrían eventualmente escalar a un millón y medio o hasta 2,2 millones.
Hace días que Estados Unidos se convirtió en el foco principal de contagio en el mundo y el crecimiento exponencial de casos forzó al presidente Trump a comenzar a tomar medidas -en su mayoría económicas- y a reconocer que no podrá reabrir el país y reactivar la economía en dos semanas, como había prometido.
El epicentro de la pandemia en Estados Unidos está en Nueva York con más de 75.000 de los casos y cerca de la mitad de los muertos del país.
Horas antes del anuncio de la Casa Blanca, tanto el gobernador Andrew Cuomo como el alcalde neoyorquino, Bill de Blasio, habían coincidido en que lo peor está aún por venir.
“En cuanto a las semanas que viene, no nos engañemos, se pondrá peor antes que mejor", aseguró De Blasio al canal NBC y agregó que el pico podría llegar recién en mayo.
Cuomo, en tanto, sostuvo que el pico de los contagios podría suceder en una semana o en tres semanas, según los pronósticos de su gobierno, informó la agencia de noticias EFE.