El Papa Francisco llegó a este país africano tras 10 horas de vuelo. Es la segunda vez que un Santo Padre visita Mozambique, luego de la realizada por Juan Pablo II en 1988.
El Papa Francisco llegó a este país africano tras 10 horas de vuelo. Es la segunda vez que un Santo Padre visita Mozambique, luego de la realizada por Juan Pablo II en 1988.
Su actividad en este primer día no contempla grandes desplazamientos o concentraciones masivas. Permanecerá poco mas de 24 horas en ese país, solo en su capital, Maputo.
No obstante, ya comenzó con sus tareas habituales. Lo primero fue celebrar una misa en el interior de la Nunciatura Apostólica. Luego devolvió la gentileza al presidente de Mozambique. Felipe Jacinto Nyusi lo recibió personalmente en el aeropuerto. Entonces esta mañana, Francisco fue en una visita personal al palacio de gobierno. Recordó anécdotas de su infancia en Flores, cuando jugaba al fútbol con pelotas de tramo. Francisco usó sus recuerdos para destacar que "el trabajo debe estar unido al juego" para el bien de las personas.
También visitará la sede local de "Scholas Ocurrentes"el ambicioso plan escolar a escala mundial auspiciado por Francisco.
Pero lo más importante de su actividad será en el día de mañana, cuando recorra un centro destinado a la lucha contra el SIDA. La comunidad de San Egidio, ubicada al norte de la capital Maputo, trabaja contra uno de los flagelos principales desde el punto de vista sanitario, no solo en Mozambique sino en toda África.
Francisco se llevará en primera persona una radiografía de la enorme transformación que quiere llevar adelante Mozambique. Colonia portuguesa, independizada en 1975 se sumergió rápidamente en una guerra civil durante 15 años.
El FreLiMo (Frente de Liberación de Mozambique) con el apoyo de la entonces Unión Soviética y China, logró hacerse del poder tras su prolongado enfrentamiento con el ReNaMo (Resistencia Nacional Mozambiqueño) sostenido por Sudáfrica y Estados Unidos.
Tras 15 años de guerra civil, un tercio de la población se transformó en exiliado dentro de su propio país. Migraron de una punta a la otra. El saldo fue 1.000.000 de muertos, en tanto que más de 1.700.000 personas abandonaron Mozambique (sobre una población de 20 millones de habitantes en ese momento).
Pero en 1992 se abrió una opción para la paz, monitoreada por Naciones Unidas. Incluso participaron cascos azules enviados desde la Argentina, con el hospital reubicable de la Fuerza Aérea.
Desde entonces, el Frelimo y la Renamo se convirtieron en partidos políticos que se disputan el poder en elecciones libres en una Republica.
No obstante, como resabio de la guerra civil, aún quedan dos millones de minas personales diseminadas por todo el país, activas. Por otro lado, Mozambique es uno de los países más postergados en el mundo: el 40% de su población vive en la pobreza bajo los estándares de Naciones Unidas. Pese a ello, hay una recuperación económica. Su inflación anual llega al 17%.
Con un mensaje por Twitter, el Papa Francisco pidió por la paz definitiva para ese país Africano