El Banco Mundial proyecta que la pandemia puede producir, por efectos de la crisis económica, entre 71 y 100 millones de "nuevos pobres".
El Banco Mundial proyecta que la pandemia puede producir, por efectos de la crisis económica, entre 71 y 100 millones de "nuevos pobres".
Las perspectivas hasta fines de 2019 para la economía globalizada era de un ligero crecimiento a pesar de la guerra comercial de 18 meses entre Estados Unidos y China.
Tanto el FMI como el Banco Mundial "recalcularon" sus proyecciones más optimistas, pero siguieron creyendo en el crecimiento global -muy leve- de la economía.
Pero la pandemia de COVID-19 trastocó todas las especulaciones y anticipos.
Un trabajo preparado por Carolina Sánchez-Páramo, la Directora mundial de Pobreza del Grupo Banco Mundial, revela el impacto "diferente" que tuvo el virus en la multiplicación de la pobreza en el planeta.
Antes del COVID-19, se esperaba una disminución de la pobreza. Ahora, no solo está la certeza de que ha crecido, también, va cambiando el perfil de esta nueva masa de personas que Sánchez-Páramo define como "nuevos pobres".
A los niveles de pobreza de 2019, agrega dos categorías nuevas.
Como resultado del parate económico mundial, el sector urbano concentrará al 30% de los nuevos pobres. En comparación con el 20% existente antes de la pandemia.
Afecta también a quienes son adultos, en edad laboral y con estudios secundarios y terciarios. Lo que hizo aumentar la informalidad.
Entre los asalariados, hasta 2019, la pobreza se situaba en el 17%. La pandemia casi la duplicó hasta elevarla al 30%
Por eso, Sánchez-Páramo propone cuanto antes implementar políticas para ambos sectores dentro de la pobreza. Especialmente, programas de redes de protección social.
Como así también, buscar una recuperación económica que beneficie a los trabajadores del sector informal, tanto en las zonas rurales como en las urbanas.