Nuevo gobierno en Brasil

Por qué el ministro de Economía es el primer problema que enfrenta Lula da Silva en su gobierno

El presidente de Brasil nombró al heterodoxo Fernando Haddad como ministro, pero los mercados dudan que mantenga la disciplina fiscal para ordenar la economía del país.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
A cuatro días de haber asumido

A cuatro días de haber asumido, Lula da Silva tiene problemas por la figura de su ministro de economía (Foto: Gentileza O Globo)

"El gobierno tiene que cuidar a los que más necesitan y eso es lo que vamos a recuperar", escribió Lula da Silva este jueves en Twitter. Parece ser la ratificación de su idea principal de gobierno. Sucede que a solo 4 días de haber tomado posesión por tercera vez como presidente de Brasil, sus primeros lineamientos económicos le costaron el primer cortocircuito con los mercados financieros. Especialmente en San Pablo, el centro económico del país.

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Lula da Silva nombró a su vice, Geraldo Alckmin como ministro de Desarrollo, lo que le quita poder al ministro de Economía (Foto: Cuenta de Twitter de Lula)

Lula da Silva nombró a su vice, Geraldo Alckmin como ministro de Desarrollo, lo que le quita poder al ministro de Economía (Foto: Cuenta de Twitter de Lula)

Los anuncios económicos trajeron intranquilidad

Desde el tiempo entre la primera y la segunda vuelta electoral, los mercados le pidieron reiteradamente a Lula que definiera un plan económico o un nombre para esa cartera. Lula habló de recuperar las políticas de ayuda social a los más necesitados y usar al estado como impulsor de la economía de Brasil.

Pero al mismo tiempo, se comprometió a mantener una correcta política fiscal.

El "establishment" de San Pablo le reclamó mayores precisiones. Cómo va a compatibilizar la disciplina fiscal con el anunciado aumento del gasto público para traccionar una reacción de la economía, es todavía una pregunta sin respuesta para el mundo de las finanzas.

Para peor, la bolsa paulista y el real se cayeron luego de un anuncio muy sensible hecho por el nuevo gobierno. Lula da Silva anuló el decreto que abría la puerta para la privatización de Petrobrás, el gigante mixto (estatal y privado) brasileño en la industria del petróleo. Es la mayor empresa de América Latina. En 2022, facturó por valor de US$ 100.000 millones.

La mera cancelación del decreto de Jair Bolsonaro provocó que las acciones de la empresa cayeran un 6,5% y el real se depreció frente al dólar un 1,2% en una sola jornada (1 dólar cotiza a 5,36 reales).

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Fernando Haddad, el ministro de economía de Brasil, tocando la guitarra. El

Fernando Haddad, el ministro de economía de Brasil, tocando la guitarra. El "establishment" lo ve como una figura decorativa ante las ideas de Lula (Foto: Cuenta de Twitter de Haddad)

¿Un ministro de economía decorativo?

Lula da Silva rescató a Fernando Haddad tras perder la lucha por la gobernación de San Pablo. Lo designó como ministro de Hacienda y es conocido por adherir a ideas heterodoxas en la economía.

En cuanto fue designado aseguró que su compromiso en esta gestión será la de restaurar las cuentas públicas y con el desafío de presentar un marco fiscal creíble.

Tiene como carga, que el Congreso, que controlan los partidarios de Jair Bolsonaro, aprobara un gigantesco paquete de ayuda social en la parte final de su gobierno. Además, el flamante presidente dijo que quiere aumentar el gasto público para orientar la recuperación de la economía hacia el sector industrial.

Pero Haddad no inspira la confianza necesaria en los mercados. En esta primera semana hábil del año - primera también para el flamante gobierno - el índice Bovespa cayó un 5%.

Si Haddad aplica políticas heterodoxas, los inversores dudan que pueda cumplirse con un manejo fiscal "responsable".

Por eso ya hay quienes lo ven al ministro como figura "decorativa" porque no tiene la entidad suficiente como para replicar algunas ideas que ya lanzó Lula como básicas en el inicio de su administración.

Además, no manejará todos los recursos económicos del nuevo gobierno. Geraldo Alckmin, el vicepresidente, asumió este miércoles como ministro de Desarrollo e Industria.

Anunció otra promesa de Lula: un programa de reindustrialización y economía verde para el reingreso de Brasil en el mercado internacional. Eso implica más gasto fiscal que Haddad no podrá controlar.

Divergencias en el gabinete de Brasil

Lula convocó a una reunión de ministros para este viernes ante las primeras divergencias públicas de algunos funcionarios. Algo que se vio como inevitable desde el primer momento. Tiene un gabinete con 37 carteras, número tan elevado porque es necesario para retribuir los apoyos que recibió para la segunda vuelta presidencial.

En concreto, el Partido de los Trabajadores (PT), inicia su gobierno con una alianza con 9 partidos políticos.

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Simone Tebet, tercera en la elección presidencial y aliada de Lula, es la ministra de Planificación. A poco de asumir reconoció que hay

Simone Tebet, tercera en la elección presidencial y aliada de Lula, es la ministra de Planificación. A poco de asumir reconoció que hay "diferencias por el plan económico". (Foto: Gentileza Folha de Sao Paulo).

El mejor ejemplo de este problema ya desde el inicio del camino lo dio Simone Tebet. Llegó tercera en la primera vuelta electoral. Anunció de inmediato su apoyo a Lula y ahora recibió el ministerio de Planificación.

El titular de hacienda, Fernando Haddad, asistió a su ceremonia de juramento. Pero cuando Tebet habló con los periodistas tuvo que reconocer: "Tenemos algunas diferencias con el equipo económico".

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