Recalculando: Trump revisa su estrategia de ir por todo en Minnesota como hizo con Groenlandia.
La violencia creciente en Minnesota contra los agentes de la policía de migraciones (ICE) obligó al presidente a poner su política de extrema dureza en revisión. Su primera medida designar al zar de las fronteras para que vaya a aquietar el clima de conmoción social.
Por eso Donald Trump parece copiarse a sí mismo del caso Groenlandia. En ese tema, dijo que de una manera o de otra, esa "porción de hielo" sería posesión de los Estados Unidos. Incluso lo afirmó durante largos pasajes de su discurso de más de una hora en Davos. Aunque luego, desde la misma ciudad suiza, que concentra todos los años a líderes económicos y mundiales, cambió radicalmente su posición sobre esa "enorme porción de tierra". Ahora, en Minnesota, parece que sucede lo mismo
Trump recalculando: primero en Groenlandia, ahora en Minnesota
Desde Davos, el presidente Trump dijo blanco y luego dijo negro. Como el famoso refrán popular: "¿Dónde dije eso? ¿Entonces, acá mismo me desdigo". Admitió horas más tarde de su discurso de un eventual acuerdo con el jefe de la OTAN: Estados Unidos tendrá un acceso facilitado a Groenlandia, podrá poseer bases militares - en rigor, aumentar las que ya tiene - en un largo proceso en el tiempo, pero que ya no implica que Dinamarca deba ceder la sesión de ese territorio.
Ahora, en el caso de Minnesota parece seguir el mismo curso de acción. Sin ir más lejos, esta mañana, por su cuenta en Truth acusó a los demócratas - gobiernan en ese estado y en la ciudad de Minneapolis - de apañar a los izquierdistas extremos en sus hechos violentos. Horas más tarde, parece haber puesto todo lo hecho por el ICE en revisión.
La segunda administración de Donald Trump ha puesto en el centro de la política migratoria interna a Minnesota, desplegando el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de manera intensiva como parte de una operación federal más amplia que causa tensión entre las relaciones entre el gobierno federal y autoridades locales.
Esto ha generado una crisis de política pública, protestas masivas y un creciente escrutinio sobre la estrategia de Trump, que está siendo revisada y debatida ampliamente tanto dentro de su partido como entre aliados y críticos.
Desde diciembre de 2025, la Casa Blanca lanzó lo que se ha denominado "Operation Metro Surge", la operación de inmigración más grande en la historia reciente de Estados Unidos, enfocada en arrestar y deportar a inmigrantes indocumentados en Minneapolis, Saint Paul y todo el estado de Minnesota. Esta movilización masiva —con miles de agentes federales desplegados— ha sido defendida por Trump como una aplicación estricta de la ley de inmigración, pero ha desencadenado una protesta social sin precedentes y una fuerte crítica política.
El punto de inflexión: muertes en protestas y tensión con las autoridades locales
Las dos muertes ya apuntadas sacaron a la gente a las calles con marchas duras contra la presencia del ICE en todo el estado. Trump defendió inicialmente a los agentes y a su jefa, Kristi Noem. Lo mostró como un punto de inflexión en la situación de los inmigrantes y la seguridad en los Estados Unidos.
Medios influyentes - como el Wall Street Journal y el New York Post - han instado a Trump a revisar la estrategia migratoria en Minnesota, calificando la respuesta de la administración como excesiva o contraproducente. Suavizó sus dichos de "insurrección" y ahora tomó otra actitud, aunque igualmente dura: envió al zar de la frontera con México, Tom Homan.
Trump por Homan
Trump cambia de estrategia. Envió al zar de las fronteras a Minnesota por el conflicto con la policía migratoria. (Foto: Cuenta de Truth de Trump)
¿Hay un cambio de estrategia en marcha?
Aunque la administración Trump ha reafirmado su respaldo a ICE y defendido la operación en Minnesota, la intensidad de la crítica interna, el escrutinio mediático, las protestas sociales y la presión de aliados políticos han forzado un replanteamiento parcial sobre cómo comunicar y justificar estas acciones al público y al Congreso.
Varios analistas políticos consideran que este momento podría marcar una transición en la estrategia de Trump hacia una narrativa más cuidadosa, donde se enfatice la legalidad y la seguridad pública, y se minimice la confrontación abierta con los gobiernos locales.
incluso, luego del ataque durante varios días, dijo que habló con el gobernador demócrata del estado y que acordaron trabajar juntos. A cambio del apoyo del gobernador al "duro pero eficiente" Tom Homan, Trump accedería a retirar a las fuerza del ICE desplegadas para "cazar" inmigrantes ilegales.
La política de inmigración de Trump y el papel de ICE en Minnesota han pasado de ser un despliegue operativo a un campo de batalla político y social. Ahora, el presidente norteamericano prueba otra estrategia. Como con Groenlandia. Minnesota debe pasar de ser un "pedazo de la delincuencia organizada con inmigrantes ilegales" a una "gran porción de tierra de un estado para imitar".