Giro en las negociaciones

Tensión en el Estrecho de Ormuz: Irán volvió a cerrar el paso y apunta al bloqueo de Donald Trump

Teherán impuso nuevamente un “control estricto” sobre el Estrecho de Ormuz y restringió el tránsito de buques en esa vía marítima estratégica.

Tensión en el Estrecho de Ormuz: Irán volvió a cerrar el paso y apunta al bloqueo de Donald Trump

Tensión en el Estrecho de Ormuz: Irán volvió a cerrar el paso y apunta al bloqueo de Donald Trump

El Estrecho de Ormuz volvió a convertirse este sábado en el centro de la pulseada entre Irán y Estados Unidos. Apenas 24 horas después de anunciar su apertura total al tráfico comercial, el régimen iraní dio marcha atrás y confirmó que regresa al “control estricto” de esta vital vía marítima.

Según un comunicado de las Fuerzas Armadas iraníes, el estrecho ha vuelto a su “estado anterior” y ahora se encuentra bajo “gestión rigurosa” de los militares.

El tránsito de buques solo se permitirá por rutas autorizadas y con el visto bueno de Teherán, mientras Washington mantenga su bloqueo naval sobre los puertos y embarcaciones iraníes.

“Si Estados Unidos no garantiza la libertad plena de navegación para nuestros buques, la situación en Ormuz permanecerá bajo estricto control”, advirtió el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari, vocero del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya de las Fuerzas Armadas iraníes. La medida se interpreta como una respuesta directa al anuncio de Donald Trump de que el bloqueo estadounidense seguirá vigente hasta que se cierre un acuerdo integral.

El giro se produjo en medio de conversaciones indirectas entre ambos países, con mediación de terceros. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, criticó duramente las declaraciones del mandatario estadounidense, lo acusó de realizar varias afirmaciones falsas en poco tiempo y dejó en claro que Irán no mantendrá la vía abierta si persiste la presión naval norteamericana.

Barco en el Estrecho de Ormuz

Desde Arizona, donde habló en un evento de Turning Point USA, Trump había celebrado la reapertura del estrecho como “un gran y brillante día para el mundo” y se mostró optimista sobre las negociaciones en curso. Sin embargo, dejó en claro que el bloqueo a los puertos iraníes “permanecerá en pleno vigor” hasta alcanzar un pacto definitivo, que incluya temas nucleares y el fin de las hostilidades regionales.

El Estrecho de Ormuz es la ruta por la que transita cerca del 20% del petróleo y una porción importante del gas natural licuado que se consume en el mundo. Cualquier restricción genera inquietud inmediata en los mercados energéticos. Tras el anuncio inicial de reapertura el viernes, los precios del crudo cayeron con fuerza: el Brent bajó alrededor de un 9%, pero la nueva postura iraní genera incertidumbre sobre el flujo real de buques.

Este nuevo capítulo se da mientras persiste un alto el fuego frágil en Líbano entre Israel y Hezbollah, que entró en vigor el viernes y completó sus primeras horas de relativa calma. El estrecho había sido reabierto parcialmente como gesto ligado a ese cese de hostilidades y a las conversaciones indirectas en curso.