Guerra en Medio Oriente

Trump confirmó un acuerdo con Irán y reveló dónde y cuándo sería la firma de la tregua

Como en el Juego de la Oca, el presidente de los Estados Unidos anunció un acuerdo de paz y el fin de la guerra luego de 102 días de conflicto. Circula un nuevo plan para firmar entre ambos países. Sin embargo, Irán no confirma que lo que dice la Casa Blanca sea cierto.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
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Falta un tanto así

"Falta un tanto así", parece decir Donald Trump, que anunció un acuerdo con Irán para el cese de la guerra. (Foto: Reuters)

Guerra, destrucción total. Acuerdo inminente, tregua, fin del conflicto. Así está Donald Trump desde hace 102 días. Pasa de la acción violenta - como cuando el 28 de febrero atacaron Teherán y asesinaron a Alí Khamenei - al anuncio de que "la guerra ha terminado". Luego de esta frase pronunciada este jueves, se produjo una serie de versiones. Tanto sobre un supuesto plan de paz - uno más - como de un lugar para la firma de dicho entendimiento.

Según el ocupante de la Casa Blanca un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán podría firmarse en Europa durante este fin de semana. Sin embargo, en Teherán aclararon que todavía no existe una decisión definitiva sobre el entendimiento.

Trump aseguró que las negociaciones están prácticamente cerradas, y afirmó que "todas las partes quieren el acuerdo", al tiempo que sostuvo que el conflicto podría llegar a su fin una vez que se formalice el documento.

Incluso, indicó que la ceremonia de firma tendría lugar en un país europeo y que una delegación de alto nivel de Washington participaría del encuentro. A la primera reunión - fallida - envió a su vicepresidente y a su yerno, negociador internacional especial de la Casa Blanca.

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El mandatario también presentó el eventual pacto como el paso definitivo para terminar la guerra y garantizar la estabilidad regional, especialmente con la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo. También insistió con otro de sus puntos básicos de la incursión militar sobre Irán: ese país no tendrá una bomba atómica.

Sin embargo, la versión estadounidense fue rápidamente relativizada por Irán. El vocero de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que el país "no ha llegado a una conclusión final" sobre el acuerdo y calificó de especulaciones las versiones sobre una fecha y un lugar para la firma. Además, remarcó que Teherán no está dispuesto a ceder en sus "líneas rojas" y acusó a Estados Unidos de modificar repetidamente sus posiciones durante las negociaciones.

De esta manera, mientras Trump sostiene que el final de la guerra está al alcance de la mano y que el acuerdo podría sellarse en Europa, las autoridades iraníes se mantienen inexpugnables. No confirman absolutamente nada: ni acuerdo y mucho menos, que se vaya a firmar en Europa.

El acuerdo de paz, como en el Juego de la Oca

En estos 102 días de conflicto Donald Trump puso en el tablero internacional una versión adaptada del "Juego de la Oca". El tradicional entretenimiento de mesa que consiste en avanzar desde el inicio hasta la llegada por un camino plagado de "incidentes" que lo pueden hacer avanzar varios casilleros o caer, incluso, hasta volver a empezar.

el juego de la oca
Trump y el juego de la Oca. en 102 días de conflicto anunció acciones militares arrasadoras y acuerdos de paz en la misma proporción. (foto: A24.com)

Trump y el juego de la Oca. en 102 días de conflicto anunció acciones militares arrasadoras y acuerdos de paz en la misma proporción. (foto: A24.com)

Así se comportó el presidente de los Estados Unidos. Desde el primer ataque - el 28 de febrero - desde la Casa Blanca no hubo matices. Trump anunció un ataque con el que desaparecería una "civilización entera", que terminaría con el plan nuclear de Irán, que el precio del petróleo bajaría como nunca al liberar el estrecho de Ormuz y una nueva etapa para la sociedad y el pueblo iraní. Al mismo tiempo, se peleó con el papa León XIV, con Georgia Meloni, con el primer ministro británico y hasta retó a Benjamín Netanyahu.

De pronto, en medio de sus promesas de ataques apocalípticos, aseguró varias veces que había logrado un acuerdo con Teherán, que se tradujo en una tregua sostenida con alfileres. Cada uno de estas idas y venidas provocaron, entre otras cosas que el precio del barril de petróleo subieran un 80% en relación al precio que tenía antes del inicio del conflicto.

Guerra o paz: ¿firma de un acuerdo en Europa?

Esa es la agenda para el presidente Donald Trump. Un borrador del posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán contempla un cese permanente e inmediato de las hostilidades y podría extender sus efectos al conflicto en el Líbano, además de incluir un esquema para la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. El documento incluso podría firmarse el domingo en la ciudad suiza de Ginebra, aunque todavía restan negociaciones.

El texto, difundido por la agencia iraní Mehr, establece un período de 60 días de conversaciones para resolver la cuestión nuclear iraní, uno de los principales puntos de fricción entre ambos países. Sin embargo, el programa de misiles de Teherán y su apoyo a grupos aliados quedarían excluidos de las negociaciones.

Entre las exigencias iraníes para iniciar el proceso figuran el levantamiento de todas las sanciones impuestas por Estados Unidos, el fin del bloqueo naval sobre sus puertos y la liberación de unos 24.000 millones de dólares en activos congelados. El borrador señala que la mitad de esos fondos debería estar disponible antes del comienzo formal de las conversaciones.

Respecto del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, el acuerdo prevé su reapertura en un plazo de 30 días. No obstante, Irán mantendría un papel relevante en su administración mediante acuerdos previos y una gestión conjunta con Omán, según versiones difundidas por medios iraníes.

Mientras el presidente Donald Trump sostiene que el entendimiento está muy avanzado, las autoridades iraníes se muestran más cautas y afirman que todavía quedan detalles por resolver. De concretarse, el pacto buscaría poner fin a la guerra, aliviar las tensiones regionales y abrir una nueva etapa de negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán. Como ese tradicional juego de mesa, el que tira los dados hace la próxima jugada. Que los puede acercar a la meta o hacer retroceder varios casilleros.