Según “Quiero Vivir”, Yamil no tenía pasaporte cuando inició el contacto. Los reclutadores habrían gestionado la documentación necesaria, además de la visa y los pasajes para que pudiera salir de la Argentina.
Con los trámites resueltos, emprendió un viaje que lo llevó primero a Roma, luego a Estambul y finalmente a Moscú, donde aterrizó el 11 de abril de 2026. Allí habría sido recibido por un reclutador junto con otros latinoamericanos que también habían viajado para sumarse a las fuerzas rusas. Entre ellos había ciudadanos de Colombia, Perú y México, según publicó MDZ.
El grupo fue trasladado posteriormente a un centro de entrenamiento en la región rusa de Vorónezh. La preparación militar que recibió el argentino habría sido breve y, pocas semanas después de llegar al país, fue enviado directamente a una de las zonas de combate.
Del anuncio de Facebook al frente de batalla
En mayo de 2026, Yamil fue destinado al frente de Limán como soldado raso del 272.º Regimiento de Fusileros Motorizados del Ejército ruso. Había transcurrido poco más de un mes desde su llegada a Moscú.
La experiencia estuvo cerca de terminar de manera fatal. El 6 de julio resultó gravemente herido durante una operación militar y tuvo que ser evacuado del frente.
Permaneció alrededor de tres semanas internado. Sin embargo, de acuerdo con el relato divulgado por el programa ucraniano, regresó a la estructura militar antes de recuperarse completamente de sus lesiones.
Esta vez fue asignado al 347.º Regimiento de Fusileros Motorizados, donde integró un pelotón compuesto por militares que ya habían resultado heridos durante los combates.
El siguiente giro ocurrió a mediados de agosto, cuando quedó en manos de las fuerzas ucranianas. Desde entonces permanece detenido como prisionero de guerra, según la información difundida desde Kiev.
El programa “Quiero Vivir” aseguró que Yamil recibió 10.000 dólares por firmar el contrato con las fuerzas rusas. Una publicación basada en la información de ese proyecto sostiene que actualmente se encuentra en un campo junto a combatientes extranjeros provenientes de 55 países.
En el grupo de WhatsApp inicialmente le habrían hablado de un trabajo de logística para el Ministerio de Defensa ruso por 20.000 dólares, aunque posteriormente la suma informada por la firma del contrato militar fue de 10.000 dólares.
Por el momento, la reconstrucción sobre las circunstancias del reclutamiento, las unidades en las que combatió y las condiciones de su captura proviene fundamentalmente de información difundida por las autoridades ucranianas.
Qué es “Quiero Vivir”, el programa que difundió el caso
“Quiero Vivir” es una iniciativa creada por organismos estatales de Ucrania para ofrecer información y canales de contacto a integrantes de las fuerzas que combaten del lado ruso y que buscan rendirse ante las tropas ucranianas.
El proyecto fue lanzado en septiembre de 2022 por el organismo ucraniano encargado de coordinar el tratamiento de los prisioneros de guerra y funciona con participación de estructuras de inteligencia de ese país.
Fue justamente ese programa el que difundió la historia de Ibrahim Roberto Yamil, desde el anuncio que habría encontrado en Facebook hasta su llegada a Rusia, su paso por dos regimientos y su posterior captura.
Así, en apenas cuatro meses, el argentino pasó de responder una oferta laboral en una red social a encontrarse en uno de los escenarios más peligrosos de la guerra entre Rusia y Ucrania, donde actualmente permanece como prisionero de guerra.