Una mujer de 81 años fue asesinada a puñaladas en su vivienda del barrio Cerrito, en Montevideo, Uruguay y por el crimen quedó bajo investigación su nieta, una adolescente de 13 años que finalmente confesó haber cometido el ataque.
La víctima tenía 81 años y fue encontrada asesinada a puñaladas en su vivienda de Montevideo. La menor quedó a disposición de la Justicia, que ordenó pericias psiquiátricas para determinar su estado mental y su comprensión de los hechos.

Una adolescente de 13 años mató a su abuela y aseguró que recibió una orden a través de un juego online
Una mujer de 81 años fue asesinada a puñaladas en su vivienda del barrio Cerrito, en Montevideo, Uruguay y por el crimen quedó bajo investigación su nieta, una adolescente de 13 años que finalmente confesó haber cometido el ataque.
El caso generó conmoción en Uruguay debido a la edad de la principal sospechosa y por una de las explicaciones que brindó durante la investigación. Según trascendió, la menor aseguró que había recibido una orden para cometer el crimen a través de un juego online.
El homicidio ocurrió alrededor de las 16 del domingo, en el complejo de viviendas donde vivían la mujer y su nieta. De acuerdo con las primeras actuaciones, un vecino escuchó los gritos de la víctima y se dirigió a una dependencia policial para alertar sobre la situación.
Cuando los efectivos de la Guardia Republicana llegaron al domicilio, encontraron a la mujer sin vida.
Según los primeros resultados de la investigación, la víctima sufrió varias heridas provocadas con un arma blanca en diferentes partes del cuerpo.
Junto al cadáver, los investigadores encontraron una cuchilla que había sido limpiada y que ahora será sometida a peritajes para determinar si fue utilizada durante el ataque.
En un primer momento, la adolescente habría dado una versión diferente de lo ocurrido. Según su relato inicial, se encontraba bañándose cuando se produjo el ataque.
Sin embargo, durante el avance de la investigación cambió su declaración y reconoció haber asesinado a su abuela.
En su declaración, la menor sostuvo que había recibido una supuesta orden para cometer el crimen a través de un juego online.
Los investigadores analizan esa versión para determinar qué ocurrió y cuál fue el verdadero motivo del ataque. Por el momento, esa hipótesis presenta puntos que deben ser esclarecidos y no fue confirmada por las autoridades como la causa del homicidio.
La Justicia busca establecer además si existieron otros factores que pudieron haber influido en la conducta de la adolescente.
Una de las principales medidas adoptadas por la Justicia fue la realización de pericias psiquiátricas a la menor. Según la información surgida durante las primeras actuaciones, la adolescente tendría antecedentes de una condición de salud mental y había permanecido internada en un centro especializado, del que se retiró sin recibir el alta médica. Posteriormente, quedó bajo el cuidado de su abuela.
Los estudios psiquiátricos buscarán determinar cuál era su estado mental al momento del hecho y si comprende la naturaleza y las consecuencias de sus actos.