Saldaño y Chávez fueron capturados. Al momento de la detención llevaba un arma, US$ 50 y el reloj de King.
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Saldaño, condenado a muerte en 1996 por asesinato
Saldaño, condenado a muerte en 1996 por asesinato.
Chávez confesó el crimen y lo condenaron a prisión perpetua. Para Saldaño, sin embargo, el veredicto fue la pena de muerte por inyección letal. Era el año 1996. Desde entonces, el cordobés está en lo que se llama "el corredor de la muerte", una categoría especial para quienes esperan que se cumpla la ejecución.
Se presentaron infinidad de recursos ante la justicia de Texas y la propia Corte Suprema Federal. La primera pidió un nuevo juicio por entender que el primero estuvo "viciado por la aplicación de conceptos racistas".
En 1999, la Corte texana ratificó la sentencia. Lo mismo sucedió en 2002, 2004 y 2005. En ese momento se denegó cualquier situación que mejorara la prisión de Saldaño por su "peligrosidad a futuro".
También se involucró a la Conferencia Interamericana de Derechos Humanos, a la cancillería argentina y hasta al papa Francisco.
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El caso Saldaño, presente en la reunión del Papa con Barack Obama en 2012
El caso Saldaño, presente en la reunión del Papa con Barack Obama en 2012.
En 2012, se hizo una gestión aprovechando el viaje del Pontífice a los EE.UU. y su encuentro con el entonces presidente Barack Obama.
Nada pudo cambiar la suerte de Saldaño, solo postergar la ejecución. Su abogado plantea que esta situación límite, mantenida durante décadas, le ha provocado un daño psicológico gravísimo.
“El corredor de la muerte es un sitio de tortura, en los términos de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes de la ONU. Así lo dicen los precedentes jurisprudenciales a nivel internacional”, sostiene su letrado, Jonathan Miller.
De todos modos, nada ha conmovido al sistema judicial del estado de Texas. Tampoco a la justicia federal, que falló alguna vez a favor de Saldaño. Su madre, Lidia Guerrero, reveló que en abril de este año su hijo le adelantó que la sentencia podría cumplirse, finalmente, durante este mes de noviembre.
En ese sentido, perdió recientemente en la Corte Suprema la que probablemente haya sido su última oportunidad. Por el momento, permanece en la Unidad Allan Polensky de Texas, en el "corredor de la muerte", ahora a la espera de una decisión que se presenta como definitiva.