Una fiesta multitudinaria en Marruecos
En Marruecos, en cambio, el clima fue completamente distinto. En Rabat, la capital del país, cientos de personas coparon las calles con banderas, bocinazos, cánticos y vuvuzelas para celebrar el pase a los octavos de final.
Pese a la diferencia horaria con México y a que muchos debían retomar sus actividades pocas horas después, los hinchas permanecieron festejando durante gran parte de la madrugada.
"¡Ahora no me importa irme a trabajar!", expresó un simpatizante marroquí en declaraciones recogidas por la agencia EFE, mientras las calles se llenaban con el tradicional canto de "Dima Maghrib" ("Siempre Marruecos").
Con este triunfo, Marruecos buscará repetir o incluso superar la histórica actuación lograda en el Mundial de Qatar 2022, cuando se convirtió en la primera selección africana en alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo.