Joe Biden, el presidente de Estados Unidos, acaba de sufrir otro blooper. Esta vez, al bajar del helicóptero presidencial, no podía colocarse su saco por el viento en el lugar. Por suerte, viajó a Kentucky acompañada por su esposa Jill, quien lo ayudó a superar el inconveniente. Pero enseguida, sufrió otro traspié. Se le cayeron los anteojos al piso de la pista. Es un blooper más de los que viene repitiendo y la opinión pública norteamericana sigue con preocupación porque el mandatario tiene ya 79 años y piensa en una posible reelección en 2024. Además, acaba de recibir el alta tras su convalecencia por enfermar de coronavirus.

















