Comienza un juicio clave por el cuádruple crimen de La Plata: la trágica historia de "Karateca" Martínez
El juicio por el cuádruple crimen de La Plata suma un nuevo capítulo: dos testigos serán juzgados por presunto falso testimonio, tras haber incriminado a Osvaldo “Karateca” Martínez en la primera etapa de la investigación.
01 de diciembre de 2025 - 08:27
El juicio por el cuádruple crimen de La Plata suma un nuevo capítulo: dos testigos serán juzgados por presunto falso testimonio.
La causa por el brutal cuádruple crimen de La Plata, uno de los episodios más conmocionantes de la historia criminal reciente de la provincia de Buenos Aires, vuelve a ocupar el centro de la escena judicial. Este lunes comienza un juicio crucial: dos testigos que declararon contra Osvaldo “Karateca” Martínez -el principal acusado en la primera etapa del expediente- serán sometidos a proceso por presunto falso testimonio agravado.
La nueva instancia judicial revive el debate sobre las responsabilidades, errores y omisiones en una investigación marcada por giros bruscos y sospechas cruzadas.
Un crimen feroz que estremeció al país
Osvaldo Karateca Martínez 2
Osvaldo “Karateca” Martínez fue el principal acusado en la primera etapa del expediente del cuádruple crimen de La Plata.
El 27 de noviembre de 2011, la Policía encontró sin vida a Bárbara Santos (29), su hija Micaela (11), su madre Susana (63) y su amiga Marisol Pereyra (35) en una casa del barrio La Loma, en La Plata. Las cuatro mujeres habían sido asesinadas a golpes y puñaladas en una escena de extrema violencia.
El horror fue inmediato, pero también lo fue la presión mediática. En apenas horas, la instrucción apuntó contra quien entonces era pareja de Bárbara: Osvaldo “Karateca” Martínez, un profesor de artes marciales que rápidamente quedó detenido.
Martínez siempre sostuvo su inocencia, afirmó que no había estado en la casa esa noche y denunció que la causa se había contaminado desde el primer momento. Pasó meses preso y se convirtió en el centro de una polémica nacional que cuestionó el uso político y mediático de las investigaciones criminales.
Pese a que luego fue absuelto por el Tribunal Oral N° 3 de La Plata, los interrogantes sobre el inicio del proceso judicial nunca terminaron.
Javier Quiroga, el único condenado por la masacre
La Justicia encontró ADN, huellas y rastros que no pertenecían a Martínez, sino a Javier “La Hiena” Romero, un joven allegado a la familia Santos.
Los testigos en la mira: quiénes son y por qué serán juzgados
Los acusados que hoy comienzan su propio juicio son dos testigos que, en la etapa inicial del expediente, involucraron directamente a Martínez en el hecho: un vecino del barrio, que afirmó haber visto al entonces sospechoso salir de la vivienda; un conocido de la familia, quien aseguró que Bárbara y Martínez atravesaban conflictos y que él había manifestado actitudes violentas.
La fiscalía sostiene que ambos dieron versiones contradictorias, incurrieron en “omisiones deliberadas” e incluso “inventaron datos que no pudieron probarse”. El delito que se les imputa -falso testimonio agravado en causa penal- tiene penas que pueden superar los seis años de prisión.
La defensa de Martínez también estará presente en el juicio como particular damnificado: para ellos, estas declaraciones fueron parte de la “ingeniería acusatoria” que derivó en la detención arbitraria del profesor de artes marciales.
“El falso testimonio no fue un error: fue un engranaje central para construir la culpabilidad de Osvaldo”, dijo su abogado en la previa.
Osvaldo Karateca Martínez 1
El 27 de noviembre de 2011, la Policía encontró sin vida a Bárbara Santos (29), su hija Micaela (11), su madre Susana (63) y su amiga Marisol Pereyra (35).
El verdadero acusado: la figura de Javier "La Hiena" Romero y el giro de la causa
A medida que avanzó la investigación, la hipótesis inicial cayó estrepitosamente. La Justicia encontró ADN, huellas y rastros que no pertenecían a Martínez, sino a Javier “La Hiena” Romero, un joven allegado a la familia Santos.
Romero finalmente fue condenado como autor material del cuádruple crimen, en un fallo que sostuvo que actuó motivado por un impulso violento y que estuvo solo en la escena.
Pero la absolución de Martínez no borró las secuelas de haber sido señalado durante meses como un asesino múltiple.
Un juicio que reabre la herida
Osvaldo Karateca Martínez 3
La audiencia que comienza este lunes busca determinar si quienes declararon contra Martínez actuaron con negligencia, presión externa o intención deliberada de incriminarlo.
Para el tribunal, el caso es paradigmático: pone en debate la calidad de los testimonios en investigaciones de alto impacto, los riesgos de la influencia mediática y la fragilidad de los procesos cuando se trabaja bajo urgencia.
El fiscal de juicio adelantó que buscará probar que los testigos no fueron solo imprecisos, sino que falsearon hechos relevantes para modificar la dirección de la causa.
La presencia de Karateca Martínez
Osvaldo Martínez, que hoy lleva una vida silenciosa y alejada de la exposición pública, anunció que asistirá al juicio. Para él, este proceso representa algo más que un capítulo judicial: es una instancia para limpiar definitivamente su nombre.
“Perdí mi pareja, mi hija de corazón y parte de mi vida. También perdí mi identidad pública. Que se juzgue a quienes mintieron es un acto de reparación”, expresó en una carta difundida por su círculo íntimo.
Los cuestionamientos a la investigación: errores, presiones y un expediente que aún duele
A lo largo de los años, diferentes organismos y especialistas señalaron fallas en la instrucción: demoras en el análisis de ADN; pérdida de pruebas; presiones mediáticas, y filtraciones de hipótesis no probadas.
La defensa de Martínez insiste en que la causa fue “un manual de lo que no debe hacerse”. La fiscalía, por su parte, reconoce que hubo falencias, pero sostiene que hoy el foco no es reescribir el expediente, sino evaluar si hubo testigos que desviaron la investigación con datos falsos.
El impacto social: un caso que marcó una época
El cuádruple crimen de La Plata quedó grabado en la memoria pública como uno de los episodios más atroces de violencia doméstica, vincular y urbana. También instaló debates sobre el rolo de los medios; la presión social ante crímenes resonantes; y la responsabilidad del Estado en la investigación.
El juicio que comienza no resuelve el crimen -ya tiene un condenado-, pero sí busca cerrar la deuda pendiente con la verdad procesal.
Qué se espera del juicio
El proceso durará entre dos y cuatro jornadas, con testimonios, pericias previas y la declaración de los imputados. La sentencia podría conocerse antes de fin de mes.
Para la Justicia, es una posibilidad de corregir errores. Para Martínez, una oportunidad de reivindicación. Para las familias, un capítulo más de un dolor interminable.
Y para la sociedad, una nueva mirada sobre uno de los crímenes más atroces de los últimos años.