Brisa, la hija de 17 años, también contó: “Yo le escribí y me contestaba raro: ‘Estoy bien’, ‘No se preocupen’. Yo le preguntaba con quién estaba, cómo se volvía. A las 10 de la noche fue la última conversación. El celular se apagó y no supimos más nada".
Por su parte, el hermano de Tania reconoció que la mujer portaba desde hace tiempo un botón antipánico tras una denuncia contra una expareja. "Eso pasó hace mucho tiempo, cuando se lo dieron la situación se calmó. Ahora no sabemos si lo llevaba encima; tampoco podemos descartar nada", afirmó.
Por el momento, la familia recorrió hospitales, comisarías y servicios de emergencias sin resultados. También realizaron la denuncia en la Unidad Judicial N°19. La fiscalía Distrito 4 Turno 6, a cargo de Jorgelina Gutiez, investiga la desaparición.
Tania trabaja como becaria en el CPC de Argüello y tiene cuatro hijos de 17, 14, 8 y 5 años. Mide 1,65 metros y tiene tatuajes en el brazo derecho. Al momento de desaparecer, vestía un top blanco de la marca Puma, un short azul y zapatillas negras.