Además, señaló que "el condenado tenía actitudes violentas hacia todas las personas que vivían con él y era consciente de la situación de vulnerabilidad en la que estaba su hija".
También aseguró que "el daño causado a la niña es muy grave, ya que fue abusada en una etapa de su vida que es determinante para el desarrollo de su personalidad”. En tal sentido, Tomasso enfatizó que "una persona de su confianza que tenía el deber de protegerla se aprovechó de ella", y añadió que "lo ocurrido tuvo entidad suficiente para afectar la salud física y psicológica de la víctima".
El acusado fue condenado como autor de abuso sexual gravemente ultrajante agravado (por el vínculo y por haber sido cometido en contra de una víctima menor de 18 años con la que convivía); y de promoción a la corrupción de menores agravada (por el vínculo y por la convivencia).
La defensa aceptó la calificación penal de los hechos, la pena impuesta y la decisión de abreviar los procedimientos del juicio.
Desde el MPA aclararon que no se brinda el nombre completo del condenado para evitar revictimizar a su hija, quien tiene el mismo apellido.