Rasgido fue capturado por efectivos de la Comisaría 3ª de Virrey del Pino, perteneciente a la Superintendencia AMBA Oeste I, cuando circulaba en moto por la zona de Ruta 3 y California. Al advertir la presencia policial, habría intentado escapar, pero finalmente fue interceptado y detenido.
El acusado cuenta con antecedentes por encubrimiento y violencia de género, además de una restricción perimetral. Tras su arresto se negó a declarar y quedó a disposición de la Justicia.
Los investigadores sostienen que existen distintos elementos que lo vinculan con el crimen. Entre ellos aparecen declaraciones incorporadas al expediente y una cámara de seguridad que habría registrado a un hombre identificado como Rasgido en las inmediaciones de la escena, vestido con una campera amarilla.
Su nombre también habría surgido de la declaración de otro de los sospechosos detenidos. Según la investigación, ese acusado señaló a varios presuntos integrantes del grupo mientras intentaba mejorar su situación procesal. Anteriormente, el fiscal Fornaro había logrado la detención de otros cinco sospechosos, entre ellos Isaías Gonzalo Cabrera, capturado el pasado 14 de agosto.
Cómo fue el crimen de Candela Urquiza en Virrey del Pino
El asesinato ocurrió el 2 de julio a plena luz del día en Villa Dorrego, cuando Candela caminaba por el barrio junto a su abuela. De acuerdo con la reconstrucción del caso, una camioneta blanca llegó a la zona con un grupo que buscaba atacar a un hombre vinculado presuntamente con la venta de drogas.
El objetivo logró sobrevivir, pero durante la balacera los disparos alcanzaron a Candela y a su abuela. La adolescente recibió un balazo en la cabeza. Cuando fue trasladada al Hospital Simplemente Evita, ingresó sin vida. Su abuela, en tanto, sufrió un disparo en la espalda y fue intervenida quirúrgicamente.
Jonathan Rasgido, acusado del crimen de Candela Urquiza. (Foto: Policía)
Para la Fiscalía, el ataque estuvo relacionado con una disputa entre bandas por el control de la venta de drogas en la zona, con un búnker señalado como uno de los puntos centrales del conflicto.
Investigan a policías por presunta protección a las bandas
La causa no se limita a identificar a los presuntos integrantes de los grupos que protagonizaron el enfrentamiento. La Justicia también investiga si efectivos de la Policía Bonaerense brindaban protección a las bandas que operaban en la zona.
El fiscal Fornaro tiene bajo sospecha a al menos tres policías, que ya fueron identificados pero hasta el momento no fueron detenidos. La hipótesis apunta a una posible convivencia entre efectivos y grupos dedicados a la venta de drogas en distintos sectores de La Matanza.
En ese contexto, durante los últimos meses y frente a una serie de homicidios vinculados con disputas criminales, la nueva conducción de la Superintendencia AMBA Oeste I removió de sus cargos a once oficiales de alto rango de la jurisdicción.
El Hospital Simplemente Evita, donde ingresaron a las víctimas. (Foto: archivo)
La investigación también detectó otros episodios violentos ocurridos en la zona. Días después del asesinato de Candela, el 10 de julio, se produjo otro tiroteo en Villa Dorrego que, según determinó posteriormente la Fiscalía, no había sido reportado.
Una seguidilla de crímenes vinculados a la disputa por la venta de drogas
El asesinato de Candela ocurrió en medio de una serie de episodios violentos que los investigadores relacionan con disputas territoriales por la comercialización de drogas en La Matanza.
El 27 de junio, pocos días antes del crimen de la adolescente, tres personas fueron asesinadas en Rafael Castillo, en un episodio ocurrido cerca de un presunto punto de venta de drogas ubicado en la zona de Recuero e Icalma.
Dos de las víctimas fueron encontradas muertas en el lugar, mientras que una tercera llegó herida a un centro médico y falleció posteriormente. Tras el triple crimen, vecinos de la zona incendiaron la construcción señalada como un punto utilizado por los traficantes.