Crimen de Jeremías Monzón: quedó detenida como partícipe necesaria la madre de la adolescente imputada
El fiscal sostiene que la mujer sabía que el ataque iba a ocurrir y que habría prometido ayudar después del asesinato. El homicidio del adolescente de 15 años ocurrió en Santa Fe y fue cometido por tres menores.
Quedó detenida como partícipe necesaria la madre de la adolescente acusada por el crimen.
El crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado a puñaladas en Santa Fe, sumó este jueves un nuevo giro judicial. El fiscal Francisco Cecchini, a cargo de la investigación, imputó a la madre de la única adolescente detenida como partícipe secundaria del homicidio y solicitó que permanezca en prisión preventiva, al considerar que existen elementos suficientes para sostener que sabía lo que iba a suceder y que había prometido colaborar después del hecho.
La acusación se formalizó durante la audiencia imputativa, donde el fiscal explicó que, si bien el Código Penal argentino no castiga el encubrimiento entre padres e hijos, la conducta atribuida a la mujer excede ese marco legal. Según la hipótesis del Ministerio Público, existió una promesa previa de ayuda, lo que habilita una imputación más grave.
“El grado de sospecha es alto”, sostuvo Cecchini ante la prensa, al remarcar que el delito que se le endilga prevé una pena en expectativa de entre 10 y 15 años de prisión. Además, pidió que continúe detenida por riesgo de fugay posible entorpecimiento de la investigación.
“La evidencia nos lleva a entender que existió una promesa previa de ayuda que se prestó posteriormente al hecho. Las acciones fueron posteriores al crimen para descartar algunos elementos”, explicó el fiscal tras la audiencia, en la que la mujer se convirtió en la cuarta sospechosa del caso y la segunda persona detenida.
El fiscal sostiene que la mujer sabía que el ataque iba a ocurrir.
Durante la imputación se reprodujo un video clave, en el que se observa a la mujer reunida con los tres menores implicados en el homicidio de Jeremías. Si bien ese encuentro no fue negado por la defensa ni por la imputada, el fiscal subrayó que los tiempos, los movimientos previos y posteriores y la forma en que se dio el encuentro permiten inferir que todo estaba planificado de antemano.
“Esas imágenes no las niega nadie, pero todo indica que estaba pautado desde antes”, insistió Cecchini.
Pruebas pendientes y análisis de comunicaciones
El fiscal advirtió que aún resta producir prueba clave, entre ellas pericias sobre comunicaciones previas entre la mujer, los menores y eventualmente otras personas. El objetivo es confirmar o descartar contactos anteriores al crimen y determinar el móvil del ataque, que fue calificado como feroz y a traición.
Según la teoría del caso, la adolescente de 16 años, hija de la mujer imputada, está acusada de homicidio triplemente agravado: por el concurso premeditado de dos o más personas, por alevosía y por ensañamiento. Fue ella quien citó a Jeremías y lo llevó hasta el lugar donde se encontraban los otros dos chicos de 14 años —inimputables por su edad— para consumar el ataque.
Uno de esos menores filmó el crimen, un video que luego se viralizó en redes sociales. Al respecto, Cecchini pidió públicamente que cese su difusión. “Que la gente se apiade de los padres que están sufriendo y evite que se multipliquen esas imágenes”, reclamó.
El homicidio del adolescente de 15 años ocurrió en Santa Fe y fue cometido por tres menores.
Visiblemente conmovido, el fiscal agregó: “El impacto es el dolor de la familia, todo este horror y la forma en que lo mataron. La muerte de un chico de 15 años, y que hayan sido menores, multiplica ese impacto. Es parte de lo que me pasa en el fuero íntimo, pero tengo que ser objetivo en mi función”.
El caso Jeremías Monzón
Jeremías Monzón tenía 15 años y fue asesinado de 23 puñaladas en la ciudad de Santa Fe. El crimen ocurrió el 18 de diciembre pasado, pero el caso se descubrió cuatro días después, cuando la Policía recibió un llamado que alertaba sobre la presencia de un cuerpo en un predio ubicado frente a la rotonda del estadio de Colón, en el acceso al barrio Chalet.
El cadáver estaba entre pastizales y cubierto con cartones. La autopsia confirmó que el adolescente sufrió 23 lesiones cortopunzantes, y para los investigadores el ataque fue ejecutado sobre seguro y a traición. Con la nueva imputación, la causa suma un elemento central que podría agravar el alcance penal del caso y abrir una etapa clave en la investigación sobre el entramado previo al asesinato de Jeremías.