Condenado

De cuánto fue la condena al asesino de Mariano Barbieri, el ingeniero apuñalado en Palermo

Recibió una duran condena por homicidio en ocasión de robo. En la misma sala estaban los familiares de la víctima y los del acusado. Las familia de ambos sectores evalúan apelar este fallo.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Suárez

Suárez, el condenado por haber asesinado a Barbieri, en los jardines de Palermo. (Foto: Captura de TV)

La lectura del veredicto comenzó a las 13:11 horas. La viuda del asesinado, Maricel, comenzó a llorar desde que los jueces ingresaron a la sala y no pudo sosegarse. Los familiares del acusado también estaban desencajados, sabiendo que recibiría una dura pena. Pero la familia de Barbieri no quedó satisfecha por el fallo: querían la prisión perpetua.

Sin embargo, el tribunal no concedió la figura de "criminis causa", es decir,

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que lo asesinó para encubrir un delito anterior como el robo.

Asesino de Mariano Barbieri: 19 años de prisión

La sala estaba en silencio. Esperando el momento decisivo. La viuda de Mariano comenzó a llorar cuando ingresaron los jueces. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de la Ciudad de Buenos Aires dictó este jueves una sentencia que marcará un antes y un después en uno de los crímenes que más conmocionaron a la opinión pública: 19 años de prisión para el asesino de Mariano Barbieri, el ingeniero civil de 42 años que fue apuñalado en los Bosques de Palermo la noche del 30 de agosto de 2023.

La lectura del fallo fue breve pero contundente. El juez principal tomó la palabra y, tras repasar los fundamentos del caso, pronunció la condena que resonó como un cierre parcial de una herida abierta: Se condena a Isaías José Suárez a la pena de 19 años de prisión efectiva, como autor penalmente responsable del delito de homicidio en ocasión de robo. En el punto 8 de la sentencia, los magistrados ya lo habían declarado como reincidente, una figura que con los últimos cambios, impide rebajas de penas o determina la prisión inmediata en caso otro delito.

El acusado durante el juicio se mantuvo con la mirada baja y sin esbozar gesto alguno, escuchó sin reaccionar. La vez que habló, repitió que era inocente y que el asesino de Barbieri había sido otra persona. En cambio, del otro lado de la sala, se multiplicaron los abrazos y las lágrimas entre los familiares de Barbieri. Para ellos, que atravesaron un calvario judicial en busca de justicia, la condena no devuelve a Mariano, además, esperaban una pena aún más dura.

barbieri herido mortalmente
Barbieri, cruza herido de muerte la avenida del Libertador. Cae exhausto en el interior de una reconocida heladería. No pudieron salvarlo. (Foto: Captura de TV)

Barbieri, cruza herido de muerte la avenida del Libertador. Cae exhausto en el interior de una reconocida heladería. No pudieron salvarlo. (Foto: Captura de TV)

Rechazo a la figura de "Criminis Causae"

La expresión en latín se refiere a un hecho delictivo posterior que se realiza para enmascarar o tapar otro anterior. Además de establecer la identidad del asesino, para el tribunal no hay duda sobre la responsabilidad única de Súarez, el otro gran debate del juicio fue por la calificación definitiva. La querella que actuó en nombre de la familia de Barbieri, pidió la prisión perpetua, basada en esta figura. Suárez abordó a Barbieri en los jardines de palermo para robarle, pero como se resistió, lo mató.

Sin embargo, el tribunal consideró ambos hechos como la continuidad de un solo acto. Suárez quiso robar a Barbieri y como no pudo, lo mató. La querella separaba los hechos, por temor a que lo detuviera el propio Barbieri o pidiera ayuda a la policía por su intento de robo, Suárez lo mató para cubrir el robo inicial fallido.

La sala del Tribunal Oral nro. 3 entendió que no hubo esa distinción sino que en esa misma situación, intentó el asalto y al no poder hacerlo, lo mató. En resumen, la justicia dijo que fue un "homicidio en ocasión de robo" y no un homicidio para ocultar un robo anterior.

El crimen que sacudió a la Ciudad

La madrugada del 30 de agosto de 2023 quedó grabada en la memoria porteña. Barbieri había salido a caminar por los Bosques de Palermo cuando fue sorprendido por un delincuente que lo atacó con un cuchillo para robarle. La puñalada, certera y mortal, lo dejó gravemente herido. Cruzó malherido la avenida del Libertador y así alcanzó a pedir ayuda en una heladería cercana, donde sus últimas palabras fueron: “No me quiero morir”.

Esa frase recorrió las redacciones, los hogares y las redes sociales como símbolo de la violencia urbana y la vulnerabilidad que atraviesa a la ciudad. A pesar de los esfuerzos médicos, Barbieri murió poco después en el hospital Fernández. La noticia provocó indignación generalizada y generó una ola de reclamos por mayor seguridad en los espacios públicos.

suárez esposado

La investigación y el acusado

El acusado, de 29 años y con antecedentes por robos y violencia, fue detenido semanas después en un operativo de la Policía de la Ciudad. Suárez siempre se manifestó inocente y que lo habían tomado por otra persona. Sin embargo, las pruebas resultaron determinantes:

  • el rastreo de cámaras de seguridad
  • el análisis de ADN en la ropa
  • la declaración de testigos

Todo ello, permitió reconstruir la secuencia del ataque y dejó expuesta la responsabilidad única de Súarez.

Durante el juicio, la defensa intentó argumentar un robo frustrado sin intención de matar, pero la fiscalía fue contundente: la puñalada fue directa al corazón, lo que demuestra intención letal. El tribunal coincidió con esa visión, aunque descartó la figura de homicidio agravado o "criminis causae", lo que llevó a una condena de 19 años en lugar de prisión perpetua.

El clima en la sala de audiencias

El momento del fallo fue una mezcla de tensión y alivio. La familia Barbieri, que siguió de cerca cada audiencia, se mantuvo unida en primera fila. Al oír la condena, algunos rompieron en llanto. Otros, en silencio, se limitaron a sostener con fuerza la foto de Mariano que llevaron a cada audiencia.

“Hoy se hizo justicia, pero no hay justicia plena cuando te arrebatan a un hijo, a un hermano, a un amigo. Lo único que nos queda es que su muerte no sea en vano”, expresó una de las hermanas de Barbieri a la salida de Tribunales.

Un caso que expuso falencias estructurales

El crimen de Barbieri expuso con crudeza las falencias en materia de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires. Los Bosques de Palermo, una zona turística y recreativa por excelencia, quedaron en el centro de la polémica. Tras el asesinato, el Gobierno porteño anunció más patrullajes, cámaras y presencia policial en el área, aunque los familiares de la víctima denunciaron que las medidas llegaron tarde.

Además, el caso volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de la Justicia y las reincidencias. El condenado ya había estado detenido en varias oportunidades, pero había recuperado la libertad poco tiempo antes del crimen. Ese dato reavivó el debate sobre las excarcelaciones y el sistema penitenciario. El tribunal dejó en claro esta condición de Suárez en el punto 8 del fallo: "Declarar reincidente a Isaías José Suárez, artículo 50 del Código Penal".

El cierre de un capítulo, la herida que sigue abierta

Con la condena, la causa judicial llega a una instancia de cierre. Sin embargo, para la familia Barbieri y para muchos vecinos que se identificaron con el caso, el dolor permanece intacto. Mariano era padre de un niño pequeño, trabajaba como ingeniero civil independiente y era reconocido por su compromiso con causas ambientales y comunitarias.

“Era un tipo de bien, siempre dispuesto a ayudar, nunca buscaba conflictos. Su muerte es un símbolo de todo lo que está mal en nuestra sociedad”, señaló uno de sus amigos presentes en la audiencia.

Suárez, por decisión del tribunal, se fue esposado en la sala tras recibir la condena a 19 años de prisión.

FUENTE: crimen
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