En el expediente consta que el sospechoso realizó tocamientos y violaciones a jóvenes -en su mayoría adolescentes o menores de edad- en distintas oportunidades. Todo bajo un engaño: les decía que era una forma de darles el evangelio y que dichas acciones simplemente eran un modo de conectar en profundidad.
Muchos de los damnificados que declararon en la causa llevaban años esperando que la Justicia tomara cartas en el asunto. Según señalaron fuentes del caso a este medio, la primera vez que se radicó una denuncia en contra del pastor fue hace dos años. Desde entonces, solo siguieron sumándose testimonios similares.
El número de víctimas todavía no está claro
Tras varios meses de investigación y recolección de pruebas en su contra, la Justicia constató que Ponce aprovechaba su rol de referente religioso para abusar de jóvenes fieles evangélicos y lo detuvieron en las últimas horas.
El número de víctimas todavía no está claro. Si bien en el expediente declararon algunas, creen que hay muchas más que todavía no hablaron. Por su parte, el pastor seguirá detenido luego de negarse a declarar este viernes a la espera de la evolución de la investigación de la causa en su contra.