INVESTIGACIÓN

Doble crimen en Varela: las dos teorías que enfrentan a las familias de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra

Los adolescentes fueron asesinados a golpes en un descampado de Florencio Varela. Mientras la investigación sigue estancada, las querellas impulsan teorías opuestas.

Doble crimen en Varela: las dos teorías que enfrentan a las familias de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra

Doble crimen en Varela: las dos teorías que enfrentan a las familias de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra

El 27 de enero, Paloma Gallardo (16) y Josué Salvatierra (14) salieron de sus casas rumbo al gimnasio y nunca llegaron. Dos días después, sus cuerpos fueron hallados en un descampado de Bosques, partido bonaerense de Florencio Varela, con signos de una muerte brutal: fuertes golpes en la cabeza les provocaron hemorragias cerebrales.

Desde entonces, la investigación no logra avances significativos y las dos familias, lejos de unirse en el reclamo de Justicia, siguen caminos enfrentados.

La causa está caratulada como “homicidio criminis causa”, es decir, un asesinato para encubrir otro delito. Pero cuál fue ese delito es todavía una incógnita. Mientras no hay detenidos ni imputados con pruebas relevantes, los abogados de las víctimas impulsan dos teorías que dividen la causa y complican el rumbo judicial.

Crimen de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra: dos caminos opuestos

Por un lado, Aníbal Osorio, abogado de la madre de Paloma, plantea que los adolescentes fueron víctimas de un crimen en un contexto de inseguridad estructural. Sostiene que el descampado donde fueron encontrados los cuerpos es un espacio abandonado, sin luz, con signos de ocupación precaria y sin vigilancia. “Las huellas del territorio hablan”, explicó.

Osorio descarta cualquier motivación religiosa o ritual. Y destaca que los peritajes forenses y criminológicos refuerzan su hipótesis. También pidió análisis de ADN y pericias genéticas para identificar un tercer perfil hallado en la escena.

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Del otro lado, Carlos Dieguez, representante de los padres de Josué, sostiene una versión mucho más delicada: los crímenes estarían vinculados a una congregación evangelista llamada “Familias Sanas”, que funcionaba en un galpón lindero al descampado. A ese lugar, según la defensa, asistían allegados de Paloma.

Para Dieguez, podría tratarse de un espacio con “tintes sectarios o rituales” y por eso pidió el allanamiento del predio. La policía secuestró un celular que será analizado por cibercrimen. “Queremos saber qué actividades se realizaban ahí y si están registradas oficialmente”, expresó.

La causa de Paloma y Josué, estancada y dividida

Las diferencias entre los abogados escalaron y se hicieron públicas. Osorio renunció a representar al padre de Paloma por “diferencias de estrategia” con su colega. “Cada uno sostiene una verdad distinta”, señaló.

El fiscal Darío Provisionato, de la UFI N°1 de Florencio Varela, intenta avanzar con un enfoque técnico. Ordenó nuevas extracciones de sangre a familiares para cotejar perfiles genéticos y sigue los análisis del teléfono incautado.

Por ahora, no hay detenidos, ni móviles claros, ni una hipótesis dominante. La causa está paralizada, con las familias en duelo y enfrentadas, mientras la Justicia intenta reconstruir lo que pasó aquella tarde de verano.

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