El robo fue ejecutado con precisión. Uno de los asaltantes lo obligó a frenar, lo palpó y revisó sus bolsillos en busca de objetos de valor. Pese a las amenazas, le dejaron el celular. En medio del pánico, Guillermo solo atinó a rogar por su vida. “Pará, pará. Tomá, tomá, tomá. Te la doy la moto, no me hagan nada”, se lo escucha decir en el audio del video, grabado por una cámara que llevaba en el casco.
El delincuente se llevó la moto mientras empujaba y bajaba con violencia a la víctima. Aturdido y temeroso, Guillermo se dio vuelta y se alejó del lugar. Minutos después fue asistido por un automovilista que había presenciado la escena desde una Mercedes Benz Sprinter.
“¿Chocaste?”, le preguntó el conductor. “No, me afanaron. No sé qué hacer. ¿Me podés llevar?”, respondió Guillermo, aún en shock. El testigo no dudó en ayudarlo: lo contuvo y lo trasladó hasta la comisaría de Tapiales para radicar la denuncia.
El hecho ocurrió en una zona de alto tránsito y con presencia de cámaras de seguridad. La Autopista Ricchieri es una de las principales vías de acceso y salida entre la Ciudad de Buenos Aires y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
La denuncia quedó asentada en la comisaría de Tapiales y la causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº12 de San Justo, a cargo del fiscal Matías Nahuel Marando. El testimonio de la víctima, junto con las imágenes registradas por la cámara del casco y los sistemas de vigilancia de la zona, forman parte de la investigación para identificar a los responsables del violento robo en la Autopista Ricchieri.
El testimonio de Guillermo en A24: "Yo esperaba lo peor"
En diálogo con A24, Guillermo relató lo que vivió ayer durante el violento episodio. El hombre, de 62 años, consideró que se trató de "un grupo comando", el cual contaba con "seis personas armadas con mínimo de tres a cuatro armas semiautomáticas".
"A mí me llamó mucho la atención que eran iguales (las armas). Cómo puede ser que tengan esa perfección. Claramente tenían una actitud profesional, yo estaba en su territorio y tenían una coreografía impensada", justificó su análisis sobre el asalto y agregó que los maleantes "conocían milímetro a milímetro los pros y los contras de ese territorio".
"Antes de llegar al peaje, tienen una vida de escape, tienen una calle o tienen una arteria que los saca de la autopista. Si yo llegaba al peaje, estaba salvado. Sin embargo, ellos lo tenían todo muy calculado", observó sobre el hecho después de ver varias veces el video del robo que grabó, de casualidad, con su cámara Go PRO que llevaba en el casco.
Además, contó que venía de pasar "un domingo" en una "pileta para pasar un día más" y agregó que "venía a velocidad de paseo, no venía a ninguna velocidad temeraria". Al respecto, sinceró: "Me pegué un susto bárbaro".
Sobre el momento en el que se aleja de sus atacantes, Guillermo contó: "Me fui, les di la espalda. Y no sé qué dijeron, yo esperaba lo peor porque pensaba que al darle la espalda iban a reaccionar".
"Un muchacho con una minibús paró a un costado como para poder asistirme. El muchacho del minibús, muy amablemente, me llevó a recorrer a las comisarías para poder erradicar la denuncia. Me contuvo, no me dejó solo un minuto. Se bancó las horas que tardamos en ir y venir. Y después me dejó en un lugar en la Capital", agradeció el gesto del conductor que se detuvo en plena autopista para asistirlo en pleno robo cuando muchos otros autos huyeron de la situación.