Según relató, el niño había construido un vínculo fuerte con su actual pareja, Lorena, a quien llamaba “mamá”, mientras que a la abuela de ella le decía “mami”. “Lo adoptaron como familia”, explicó al remarcar el entorno en el que el menor se criaba antes de la intervención judicial.
La explicación por las denuncias de violencia
El hombre también negó haber ejercido violencia contra su hijo y aclaró que sí existe la denuncia de su actual mujer, Lorena, contra él. Sin embargo, aseguró que no incluía a Ángel. Según el hombre a raíz de esa denuncia, la Justicia le otorgó el nene a su madre biológica.
“Los chicos no mienten. Él dijo delante del juez que quería quedarse con su mami”, afirmó en referencia a una audiencia de escucha del menor que, según su versión, fue mal interpretada porque cuando decía "mami", se refería a Lorena y no a su madre biológica.
Además, denunció que no se investigó en profundidad el entorno al que fue derivado el niño, donde —según indicó— el padrastro contaba con denuncias por violencia de género e intrafamiliar.
Las horas antes de la muerte
El relato del padre se volvió más crudo al reconstruir las horas previas a la muerte. Contó que recibió un mensaje urgente de la madre biológica y que, al llegar al hospital, percibió una actitud que le llamó la atención. “Yo estaba desesperado y ella salió con una tranquilidad que ni una lágrima”, dijo.
De acuerdo a su reconstrucción, las versiones sobre lo ocurrido fueron contradictorias. “Dijeron que lo levantaron, que estaba mojado, que lo iban a cambiar y después no respiraba”, detalló. Poco después, los médicos confirmaron el cuadro más grave: “Nos dijeron que tenía muerte cerebral. Después nos dijeron que ya había llegado sin vida”.
“Tu hijo vino muerto ya”, recordó como una de las frases que marcaron ese momento. Según insistió, el desenlace ya se había producido antes de que el niño ingresara al hospital.