En ese contexto, cuestionó cómo se interpretó una audiencia clave: “Cuando el nene dijo ‘me quiero quedar con mi mamá’, en realidad se refería a su mamá de crianza, pero el juez entendió otra cosa”.
Además, criticó que no se haya evaluado correctamente el entorno en el que iba a vivir el chico. “Pasó de tener una casa, ir al jardín todos los días, a vivir en condiciones muy precarias, incluso con hambre”, aseguró.
El abogado también apuntó contra el rol de los organismos de protección de menores. En particular, cuestionó a Verónica Roldán, a quien responsabilizó por haber impulsado el cambio de tenencia.
“Pidió el cuidado exclusivo para la madre y además que ni el padre ni la madrastra pudieran acercarse al nene. Lo aislaron completamente”, denunció.
Según su relato, esa medida se basó en denuncias que calificó como infundadas, en las que la mujer acusaba al padre de hechos que, asegura, nunca fueron comprobados.
Castillo fue más allá y habló de fallas estructurales. “Dan prohibiciones de acercamiento sin investigar nada. Alejan al padre que cuidaba a su hijo y lo entregan a una persona que no tenía vínculo”, sostuvo.
También criticó el funcionamiento del sistema de protección de menores, al que describió como influenciado por decisiones políticas y sin controles adecuados.
Para el abogado, todo el proceso estuvo marcado por la desidia y la falta de análisis profundo, lo que terminó en un desenlace trágico.
Los estremecedores resultados de la autopsia a Ángel
Los resultados de la autopsia preliminar detallaron que el cuerpo presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, todos dirigidos con precisión.
El informe del Cuerpo Forense de Chubut determinó que los traumatismos craneales provocaron un edema cerebral hemorrágico generalizado que derivó en un paro cardiorrespiratorio. En términos médicos, se trató de una muerte neurológica causada por una violencia repetida y focalizada.
Los especialistas indicaron que, si bien no hubo fracturas óseas, los impactos transmitieron una energía devastadora al cerebro. Cada golpe sumó daño interno hasta provocar un desenlace irreversible.