El momento del hallazgo del cuerpo de Kevin Dubé. (Foto: gentileza Los Andes)
Según los primeros datos de la investigación, la corriente de agua habría arrastrado el cuerpo hasta el lugar donde finalmente fue localizado. La identificación se realizó a partir de los tatuajes que tenía el joven, que coincidían con las características aportadas por sus familiares cuando denunciaron su desaparición.
La autopsia será clave para determinar qué le pasó
Tras el hallazgo, el fiscal de instrucción Facundo Garnica, bajo la supervisión del fiscal jefe Mariano Carabajal, ordenó que el Cuerpo Médico Forense realizara la autopsia. El estudio será fundamental para determinar la causa de la muerte y establecer si existen lesiones u otros indicios que permitan reconstruir qué ocurrió con Kevin desde el momento en que fue visto por última vez.
En el lugar donde apareció el cuerpo trabajaron el fiscal a cargo de la investigación, integrantes de Policía Científica y efectivos de la Unidad Investigativa Departamental del Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza. Por el momento, la causa fue caratulada como “averiguación de causales de muerte” y las autoridades no informaron oficialmente en qué circunstancias murió el joven.
Los investigadores esperan ahora los resultados de la autopsia para avanzar con las diferentes hipótesis y determinar si se trató de una muerte accidental o si existen elementos que indiquen la participación de terceras personas.