El argentino había llegado a Europa en mayo y durante su viaje pasó por España, Francia y Bélgica, antes de trasladarse a Italia.
De acuerdo con lo informado por la familia, Nicolás tenía previsto regresar a la Argentina el 28 de agosto, fecha en la que vencía su estadía como turista. Sin embargo, nunca volvió a comunicarse con sus allegados.
La familia pidió ayuda para continuar la búsqueda
Después de perder el contacto con Nicolás, sus familiares recurrieron a Interpol y se activó una alerta internacional para intentar encontrarlo.
A la familia también le recomendaron ponerse en contacto con un abogado internacionalista que pueda colaborar con las gestiones necesarias para avanzar con la búsqueda. Sin embargo, afrontar ese costo resulta difícil para sus allegados.
Daniela es docente y los padres de Nicolás son jubilados, por lo que la familia evalúa distintas alternativas para reunir el dinero necesario y contratar asistencia legal.
Entre las opciones que analizan se encuentra la posibilidad de abrir una caja de ahorro en pesos y dólares para recibir colaboraciones.
Mientras tanto, los familiares intentan reconstruir qué ocurrió después del último contacto del 27 de junio y seguir cualquier pista que pueda ayudar a establecer el paradero de Nicolás.
La búsqueda continúa con una alerta internacional de Interpol y el pedido de información que permita localizar al argentino, quien permanece desaparecido en Italia desde hace aproximadamente tres meses.