La familia comenzó a preocuparse después de que el padre de Román advirtiera que había intentado comunicarse con él sin obtener respuesta. Cuando Carolina regresó de trabajar descubrió que su hijo no estaba y al revisar la vivienda, observó que la habitación del joven estaba revuelta, faltaban algunas pertenencias y tampoco estaban sus ahorros.
Las cámaras de seguridad del edificio lo muestran saliendo para tomarse un auto en la puerta.
La mujer intentó contactarlo y le envió un mensaje de audio y de acuerdo con su relato, el teléfono del joven dejó de registrar consumo de datos alrededor de las 19.20. Desde entonces, familiares comenzaron a comunicarse con amigos, antiguos compañeros del colegio, personas de su entorno universitario y otros conocidos para intentar obtener alguna pista.
“No tenemos nada. No tiene redes sociales y no habló con nadie. No tuvo peleas, no había conflictos”, sostuvo su mamá. También explicó que revisaron su actividad en TikTok, pero no encontraron movimientos recientes que permitieran establecer qué pudo haber ocurrido.
Qué contó la mamá antes de la desaparición
Según el testimonio de Carolina, mamá de Román, a TN, el joven había pasado todo el fin de semana en su casa y no había mostrado comportamientos que anticiparan su partida.
El domingo estuvo a solas con su mamá mientras sus hermanos habían salido. “Cenamos, me pidió comer paty con fideos y estaba todo normal cuando nos fuimos a dormir”, relató.
La mujer aseguró que el joven llevaba una rutina habitual entre su casa y sus estudios. “Es un pibe que iba a la facultad, salía, volvía, pero no andaba en la noche, siempre estaba conmigo. Es muy raro”, expresó.
Investigan las cámaras para reconstruir el recorrido del joven
La familia realizó la denuncia en la Comisaría Vecinal 7B de la Ciudad de Buenos Aires y se inició una causa por “Averiguación de Paradero”. La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 1. Entre las principales medidas, los investigadores analizan cámaras de seguridad para intentar determinar qué recorrido realizó el vehículo al que subió Román y establecer dónde descendió.
Al momento de ser visto por última vez, el joven llevaba una campera de abrigo azul, pantalón negro y zapatillas negras. Mide aproximadamente 1,80 metros, es de contextura delgada y tez trigueña, y no tiene tatuajes ni piercings.