“Todavía la quiero”, dice el audio que envió Gabriel Aceval, a un amigo, en el que hacía referencia a la víctima. “Mandale un abrazo a la chiqui. Fue una buena mujer decile. Encima la sigo queriendo a la chica todavía. Una excelente mujer”, siguió.
“Todavía la quiero”, dice el audio que envió Gabriel Aceval, a un amigo, en el que hacía referencia a la víctima. “Mandale un abrazo a la chiqui. Fue una buena mujer decile. Encima la sigo queriendo a la chica todavía. Una excelente mujer”, siguió.
El audio habría sido enviado tres horas después de cometer el femicidio de su expareja en la provincia del Chaco.
Gustavo Ernesto "Chachi" Aceval se encontraba prófugo por el homicidio desde el domingo. Intentó quitarse la vida minutos antes de la detención.
Mientras estaba prófugo, Aceval publicó un estado de Whatsapp con una foto de ella y un mensaje de terror: “Le estaba por matar las dos hijas, pero no vino y cayó ella, yo la quería mucho”.
El femicida tuvo comunicaciones con familiares y amigos. Además llamó al comisario de la zona y le dijo: “También debería haber matado el juez” .
Según informaron fuentes oficiales, momentos antes de su detención, el acusado intentó quitarse la vida con un arma blanca. Además, presentaba algunas heridas superficiales en el cuello y las muñecas y que tenía en su poder el cuchillo que presuntamente empleó para el ataque cometido el domingo.
Los investigadores señalaron que el agresor llegó al lugar y sin mediar palabra la atacó a Melina Romero hiriéndola de muerte.