Por su parte, la defensa no negó los hechos, pero solicitó una recalificación del delito a lesiones graves agravadas, y planteó que el acusado habría sufrido un brote psicótico. Sin embargo, no se opuso a la prisión preventiva.
Antecedentes por violencia de género
Según la fiscalía, la madre del niño y el imputado se habían separado en 2023 tras episodios previos de violencia de género, lo que agrava aún más el contexto del ataque.
“El niño se encuentra fuera de peligro”, confirmaron los médicos que lo atendieron, al tiempo que remarcaron que la recuperación fue posible porque la lesión no comprometió órganos vitales.
La causa quedó en manos del Ministerio Público Fiscal y podría sumar nuevos elementos a medida que avancen las pericias psicológicas y médicas. El juez Yancarelli dejó abierta la posibilidad de revisar la calificación legal a lo largo de la investigación.
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Un vínculo roto por la violencia
La madre del niño y el imputado están separados desde 2023, precisamente por episodios de violencia. Aquel día, el niño había pedido ver a su padre, y la visita se desarrollaba sin incidentes hasta que todo cambió. La rápida intervención de los familiares, que viven pared de por medio, fue determinante para salvar al menor.
Por ahora, el acusado permanece detenido mientras avanza la investigación. La calificación legal podría modificarse a medida que surjan nuevos elementos. Pero lo cierto es que el daño ya está hecho.