Según la causa, esa noche el acusado atacó con un cuchillo a su patrón, Oscar Carabajal, y lo apuñaló en el hombro, el estómago y el pecho.
Tras la agresión, “el Petiso” se escapó y la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Gandulfo. Al día siguiente, Carabajal recibió el alta y él mismo fue a la comisaría para denunciar a su empleado. Unas horas después, sufrió una descompensación por hemorragias internas relacionadas con las heridas.
Carabajal volvió a ser internado y, tras un mes de cuidados intensivos, murió el 22 de febrero.
Qué se sabe del detenido
El sospechoso tiene 72 años y, según fuentes del caso, posee antecedentes por hechos violentos, aunque no penales. Su apodo “el Petiso” era común entre quienes lo conocían en el barrio, pero en el expediente aparece con el nombre completo, que por ahora se mantiene en reserva.
Se espera que en los próximos días declare ante el fiscal Nicolás Espejo, quien deberá decidir si solicita la prisión preventiva mientras continúa la investigación.
La causa está caratulada como “homicidio calificado por el vínculo laboral y por ensañamiento”, una figura penal que, de ser confirmada en juicio, podría derivar en una condena a prisión perpetua.
La hija, testigo involuntaria
Durante la detención, la hija del acusado presenció toda la escena. Fuentes judiciales aclararon que no está imputada, pero sí será llamada a declarar en calidad de testigo, para determinar si sabía del paradero de su padre y si lo ayudó a eludir a la Justicia.
La joven, visiblemente conmocionada, no opuso resistencia ni intentó interferir con el accionar policial. Quedó a resguardo de la Justicia, que evalúa si corresponde iniciar alguna acción por encubrimiento, aunque hasta el momento no hay elementos que la involucren en el delito.