La denuncia recayó a la Fiscalía N° 2 de Avellaneda y personal del GTO de Dock Sud identificó el número de teléfono del victimario. Así lograron ubicarlo en la base operativa de Lacarra al 2400, en Castelar, en la zona oeste del Conurbano, donde vive.
Allí, tenía además un Peugeot 307 gris, que había sido descripto por la menor. Fue de esta forma que la fiscal Laura Caraballal solicitó la orden de detención y lo capturaron. En su auto encontraron ropa interior femenina y un celular.
De acuerdo a Clarín, el hombre fue trasladado este lunes a la fiscalía, donde se negó a declarar y quedó detenido. Si bien no tenía antecedentes penales, investigan si no cometió otros ataques a menores.
Qué es el grooming
A las personas que buscan hacer un daño al menor, se las denomina “groomers”. Pueden ser hombres y mujeres de cualquier edad y de cualquier nivel económico o social. El grooming puede suceder online o en persona y, en muchas ocasiones, el groomer invierte tiempo considerable durante este periodo de preparación para ganarse la confianza de los niños y sus familias.
En todos los casos pretende ser alguien que no es, ofrece comprensión y consejos, obsequia regalos, brinda atención y cuidados especiales, utiliza como carta a favor su posición o reputación profesional, y propone invitaciones a viajes, paseos y fiestas.
¿Cómo prevenir el grooming?
Ser víctima de grooming puede traer consecuencias fatales, sin embargo, tomar acciones concretas de seguridad mientras se llevan a cabo navegaciones por Internet es la forma más sencilla de ayudar a prevenir esta situación.
- No proporcionar, o hacer fácilmente accesible a extraños, imágenes o información personal que pueda ser utilizada para otros fines.
- Preservar la seguridad y confidencialidad de cuentas de usuario y contraseñas, así como la de los propios dispositivos móviles.
- No ceder ante el chantaje bajo ninguna circunstancia, puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del groomer.
- No tener la menor duda en pedir ayuda ante una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental.
- Analizar en qué delitos o irregularidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas para denunciar el abuso.
- Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes y todo aquello que pueda demostrar las acciones del groomer o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar.
- Formular una denuncia con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación.
En cuanto al rol específico de los adultos:
- Controlar y supervisar el acceso de los niños a Internet.
- Concientizar a los menores sobre los peligros que existen en la Red.
- Mantener un diálogo abierto entre padres e hijos para crear un ambiente de confianza.
- Instalar un antivirus o software de control parental en la computadora o tablet que utiliza el menor para protegerlo ante una situación no prevista.