Esta semana, un comisario de la Policía de la Ciudad fue desplazado y puesto a disponibilidad luego de que un fiscal pidiera investigar su participación en el crimen de Fernando Pérez Álgaba, el empresario hallado descuartizado en Budge.
Esta semana, un comisario de la Policía de la Ciudad fue desplazado y puesto a disponibilidad luego de que un fiscal pidiera investigar su participación en el crimen de Fernando Pérez Álgaba, el empresario hallado descuartizado en Budge.
Se trata de Héctor Córdoba, cuya detención fue solicitada por el titular de la Unidad Funcional de Instrucción 5 de Lomas de Zamora, Marcelo Domínguez, aunque no fue concedida por el juez de Garantías 4 de ese distrito, Sebastián Monelos, por faltas de pruebas.
Pero, al haber sido imputado en la causa por la fiscalía, las autoridades de la Oficina de Transparencia y Control de la fuerza porteña resolvieron pasarlo a disponibilidad mientras avanza la investigación y este jueves declarará ante la Justicia.
De acuerdo al pedido realizado por el fiscal Domínguez, el comisario, que se desempeñaba en el área de comunicaciones de la Policía de la Ciudad, tenía vínculos comerciales como el principal acusado del crimen de "Lechuga", Maximiliano Pilepich.
El Ministerio Público cree que Córdoba le entregó a Pilepich un número de abonado telefónico con el que el acusado mantuvo diversas comunicaciones, incluso con el comisario, entre el 18 y 19 de julio pasado, días en los que se cree que Pérez Algaba fue asesinado de dos tiros por la espalda y luego descuartizado.
Para el fiscal, el comisario, además de habilitar la línea telefónica, instruyó a Pilepich en cómo emplear y manejar la cuestión tecnológica para evitar ser vinculado al hecho.
En este marco, para el juez la prueba reunida indica que que no se puede desconocer el vínculo entre ambos.
En rigor, las cámaras de una estación de servicio de Moreno registran un Ford Mondeo negro, después de la medianoche del 19 de julio, un día después que se activara el teléfono que le dio el comisario a Pilepich. Los investigadores sospechan que en ese vehículo se movilizaba Córdoba.
También aparece la Mercedes Benz G500 de Pilepich, que desciende y se dirige al Ford Mondeo. Allí, se ve cómo los hombres charlan y luego cada uno sigue su rumbo. Poco después, el 26 de julio, el cuerpo de Fernando Pérez Algaba fue hallado descuartizado en un arroyo de Ingeniero Budge.