Frente a este panorama, las partes solicitaron la nulidad de todo lo actuado desde la audiencia de prueba (artículo 338), lo que obligaría a reiniciar el juicio desde cero. “Si el juicio se terminaba hoy, habría condena para todos los imputados, y muy duras”, dijo el letrado.
Sin embargo, advirtió que “lo queremos hacer bien y correcto para que, una vez que entren a la cárcel, no salgan más”.
El abogado explicó que Makintach fue parte de decisiones divididas dentro del tribunal, lo que vicia todo el proceso: “Formó mayoría en fallos que no fueron unánimes. Al sacarla, el código establece que esos actos deben anularse”.
El impacto emocional en la familia fue contundente. “Verónica, Jana, Yanina lloraban desconsoladas. Volver a declarar, ver las imágenes de Diego en la morgue… es muy duro. Pero preferimos hacer todo de nuevo con legalidad y transparencia”, sostuvo.
Además, se refirió a las consecuencias políticas y judiciales: “Ayer me llamaron del Frente Renovador y varios diputados ya pidieron el juicio político. Esta jueza no puede seguir en su cargo. Lo que vimos fue una vergüenza”.
Por último, el abogado subrayó: “Si esto se lo hace a Maradona, imaginate lo que le puede hacer a alguien que robó una gallina. Le da 50 años para salir en televisión. La Argentina necesita una justicia imparcial y rápida. Si no hay justicia, no hay país”.