Juan Ignacio Buzali: el esposo de Carolina Píparo
La madrugada del 1 de enero de 2021, Carolina Píparo denunció que fue asaltada por tres parejas de "motochorros" en la calle 47, entre 15 y 16, en momentos en que su marido, Juan Ignacio Buzali, estacionó para dejar a su padre en su casa.
Según la legisladora, cuando se dirigía con su esposo a realizar la denuncia a bordo de su Fiat 500L negro con techo blanco, volvieron a ser interceptados por los que creyeron que eran los mismos delincuentes que los habían asaltado.
En la calle 21 y 40, Buzali chocó por detrás a una de las motos en la que viajaban dos jóvenes a los que dejó tirados en el piso pese a las lesiones que habían sufrido. Buzali y su esposa continuaron con la fuga y comenzaron a ser perseguidos por otros jóvenes en moto, hasta que se detuvieron frente a varios móviles que participaban de un control de tránsito.
Finalmente, y con cambios de carátula en el medio, Buzali pasó más de tres meses en la cárcel. Hoy, está procesado por el delito de "homicidio en grado de tentativa" y se encuentra en su casa del country Grand Bell cumpliendo arresto domiciliario con tobillera electrónica.
Jorge Ríos: el jubilado que disparó a matar
En julio de 2020, Jorge Ríos, jubilado de 71 años, abatió a uno de los 5 ladrones que irrumpieron en su casa en la localidad bonaerense de Quilmes. Los hechos ocurrieron entre las 4 y las 4.50 de la madrugada del 17 de julio del pasado año, cuando cinco ladrones ingresaron por tercera vez en la misma noche a robar a la vivienda de Ríos, ubicada en Ayolas al 2700, en Quilmes Oeste.
El herrero jubilado fue sorprendido en su vivienda mientras dormía, y fue golpeado e intimidado con un destornillador por los asaltantes, quienes le causaron heridas "en el dorso de la mano derecha, en su antebrazo derecho, y en la cabeza", según acreditó el juez de Garantías 2 de Quilmes Martín Nolfi.
Sin embargo, los ladrones no pudieron lograr su objetivo porque Ríos extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros y les efectuó varios disparos con los que los hizo huir. En las imágenes de las cámaras de seguridad se ve que uno de los asaltantes, luego identificado como Moreyra, quedó rezagado del resto de la banda porque estaba herido.
Moreyra trató de escapar rengueando hasta que cayó a la vuelta de la esquina. En los mismos videos se ve que Ríos salió armado de su casa y alcanzó al joven, lo pateó y, según declaraciones de testigos, le disparó.
Ríos aguarda en su casa por el desarrollo de la causa penal en la que continúa procesado por el delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" en perjuicio de Moreyra y, en caso de ser condenado, podría recibir una pena de entre 10 y 25 años de prisión.
El caso del carnicero que atropelló a un delincuente
En septiembre de 2016, el carnicero Daniel "Billy" Oyarzún persiguió con su auto, atropelló y mató a Brian González, un ladrón que junto a un cómplice le había robado 5000 pesos de su negocio, en la localidad de Zárate.
Su caso volvió a poner sobre el debate la justicia por mano propia. La fiscalía había solicitado que fuera condenado por exceso en la legítima defensa, mientras la querella había pedido el homicidio simple. Dos años después del hecho, fue absuelto por unanimidad en un juicio por jurados.
Lino Villar Cataldo: el médico que mató a un ladrón
El médico Lino Villar Cataldo mató de cuatro balazos a un ladrón durante un asalto cuando salía de su consultorio de la localidad bonaerense de Loma Hermosa.
El hecho ocurrió el 26 de agosto de 2016, cerca de las 20, cuando el médico se retiraba con su Toyota Corolla de su consultorio de la calle Ombú 6865, de Loma Hermosa, y fue abordado por un delincuente, luego identificado como Krabler.
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Ese día, el asaltante le dio un culatazo en la cabeza, se subió al vehículo del médico con fines de robo y terminó muerto de cuatro balazos efectuados por el imputado con una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros.
El médico llegó al juicio acusado de "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego". Y en caso de ser hallado culpable, podría recibir una condena de entre 10 y 25 años de prisión. Fue absuelto por un jurado popular.