Y añadió: “Cuando abro el freezer, me encuentro con Thiago ahí dentro. No sabía qué hacer. No me explicaba qué hacía sentado, bien acomodado, ahí dentro. Entré en pánico”.
Acto seguido, la mujer llamó a la Policía que enseguida se trasladó al lugar y lo llevó hasta el Hospital Infantil. De todas formas, los médicos solo pudieron constatar el deceso y explicaron que el adolescente había sufrido un paro cardiorrespiratorio.
En ese sentido, su madre Belén y su abuela Claudia aseguran que “hay cosas que no cierran”. En principio niegan la posibilidad de que Thiago se haya metido en el freezer: “Él no era así, no haría jamás ese tipo de cosas”.
“Con el paso de los días pensamos que lo asfixiaron o lo durmieron por cómo estaba en el freezer: el cuerpo estaba demasiado acomodado. Nosotros tenemos disyuntor y no estaba prendido, hubiese saltado la electricidad. El cuerpo no tenía golpes y en la morgue me dijeron que murió por asfixia”, completó Claudia.