El padre había salido apenas cinco minutos para buscar su auto. Cuando regresó, el joven ya estaba gravemente herido sobre la vereda. Una paramédica contratada para la fiesta fue la primera en asistirlo.
La secuencia del ataque
En base a los testimonios reunidos por la Policía y el Ministerio Público Fiscal, la cronología del hecho se reconstruyó de la siguiente manera: dentro del salón se produce una discusión entre un primo de la víctima y otros asistentes. El altercado se traslada afuera, ya sobre la calle, donde participan nuevas personas. En medio del caos, una camioneta blanca llega al lugar; algunos testigos dicen que sus ocupantes también se encontraban alcoholizados.
Uno de ellos golpeó al padre de la víctima. Otro sujeto, posteriormente señalado como el presunto agresor, extrajo un arma blanca -testigos la describen como “puñal” o “cuchillo de cocina”- y apuñaló dos veces a Gerónimo en el tórax. El joven cayó desplomado frente a la entrada del salón. El atacante huyó rápidamente en el mismo vehículo.
Los presentes intentaron contener la hemorragia del joven mientras llegaban los servicios de emergencia. Carabajal fue trasladado al Hospital Ramón Cárcano, en Laboulaye, donde se confirmó su fallecimiento pese a los esfuerzos del personal médico.
El agresor detenido y una comunidad paralizada
El presunto autor del crimen, un hombre de 30 años oriundo de Villa Rossi, fue detenido horas después en un operativo cerrojo montado por efectivos policiales de la zona. La Fiscalía de Instrucción de Laboulaye está a cargo del caso y evaluará nuevas imputaciones a medida que avancen las pericias y se analicen videos, testimonios y evidencia recolectada.
La noticia provocó impacto inmediato no solo en Melo, sino también en Serrano, donde la víctima era conocida por su actividad deportiva y su participación en eventos comunitarios. El propio ministro de Justicia provincial, Julián López, oriundo de Melo, se declaró “profundamente consternado” y pidió celeridad judicial.
Una violencia que sorprende en un pueblo chico
La violencia en fiestas de egreso es un fenómeno que, según autoridades y especialistas, se ha incrementado en distintas localidades del interior argentino. Sin embargo, en pueblos pequeños como Melo -de apenas 1.200 habitantes-, un crimen de esta magnitud genera un impacto emocional difícil de dimensionar.
Testigos del hecho sostuvieron que varios de los involucrados habían consumido alcohol y que la seguridad privada del evento no logró contener la escalada del conflicto en la calle. También pidieron mayor responsabilidad en la organización de celebraciones donde participan familias enteras, incluidos menores de edad.