En rigor, según detalla, hasta el día de hoy da charlas vinculadas al Observatorio de Víctimas de Delitos de la Cámara de Diputados, es madrina honoraria de un refugio en Burzaco y acompaña a familiares en los procesos judiciales.
"El dolor te motiva a la lucha, a que los días no pasen. Todos los días cuando me levanto a la mañana, yo tengo al lado mío un pantano con una fuerza centrífuga donde yo decido pasarlo por el costado", explica.
"Hay un montón de cosas las que uno tiene que convivir y es así porque la nena no vuelve, la nena está en un cajón. Estimo que deben ser huesitos lo que queda de ella, que son mis huesitos hermosos, pero ya no está", agrega.
Ángeles Rawson y un recuerdo siempre presente
Jimena cuenta, además, que cualquier circunstancia puede desencadenar que recuerde a su hija. "El 20 de mayo se casó una de mis sobrinas. Yo tengo una familia extendida muy grande y fue un casamiento muy alegre, muy lindo, pero también muy movilizante", ejemplifica.
"El día anterior, estaba buscando las cosas que me iba a poner y la extrañé de una forma... Extrañé las veces que nos escapábamos de los varones y hacíamos cosas de chicas. Nosotras somos mujeres que estamos rodeadas por mucho varón", argumenta en relación a sus otros tres hijos y a su marido.
"Eso era lo que teníamos con ella, ese vínculo de mujer-mujer; de ir a la peluquería; de ‘vení que te pinto, vení a ver qué nos ponemos’; de compartir cafecitos donde ella me chusmeaba y también me retaba porque me decía: 'Mamá, eso no me lo tenés que decir a mí, eso es para los varones'", recalca entre risas.
En el décimo aniversario, para la mamá de la adolescente "todo se va haciendo muy vigente". En este sentido, afirma: "Por un lado, hace tanto tiempo que la añoro", reflexiona.
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Jimena Aduriz junto a una foto de su hija (Foto: Télam)
"Y por otra parte, desde el 28 de abril, que es mi cumpleaños, para mí es un día de velorio porque me cuesta sobrevivirla. Y desde el 28 hasta el 10 de junio es todo un mes de ir recordando qué fue lo que hicimos ese 2013", sostiene.
En esta línea, expresa: "Ella está muy presente. Nosotros nos juntamos cada dos semanas a desayunar porque cada uno tiene su vida. Y ella está. Los chicos la traen. ‘Si la Mumi estuviera acá’, me dicen. Hay una energía que está".
También cuenta que este 10 de junio lo pasarán “en la intimidad” de la familia. “Después de la pandemia, que fueron dos aniversarios que no pudimos juntarnos, nos pinchamos un poco y dijimos que la íbamos a recordar todos juntos entre nosotros”, asegura.
Y sobre Jorge Mangeri, asevera: “Cada tanto me llegan novedades que está en Ezeiza, que está en el pabellón evangélico. Pero la verdad es que no quiero hablar de él. Tal vez en otras fechas, pero ahora es darle una entidad que no se merece”.