El informe judicial develado en las últimas horas confirmó que el hombre sufrió un paro cardíaco producto de los graves traumatismos en el cráneo, que derivaron en una hemorragia intracraneal.
En ese contexto, uno de los involucrados le dio un golpe de puño que lo hizo caer al suelo. Ya indefenso, el agresor le propinó dos patadas en la cabeza, que resultaron determinantes. Parte de la secuencia fue registrada por testigos, cuyas imágenes muestran a la víctima inconsciente, convulsionando y con lesiones de extrema gravedad.
Por el hecho hay dos personas detenidas. El principal acusado es un joven de 18 años, identificado como Lautaro Galván Vieytes, señalado como autor de las patadas mortales. Además, fue arrestada una mujer de 24 años que habría intentado obstaculizar el accionar policial durante el procedimiento.
La causa fue caratulada como homicidio y quedó a cargo del fiscal Leandro Arévalo, titular de la UFI Nº7 de General Pueyrredón. El acusado fue trasladado a la Alcaidía Penitenciaria Nº44 de Batán, mientras que la mujer quedó alojada en la Unidad Penal Nº50, imputada por resistencia a la autoridad.
El testimonio de la mujer de Lucas
El crimen de Lucas Nahuel Larroque, el hombre de 30 años asesinado a golpes a la salida de un boliche en la localidad de Batán, Mar del Plata, sumó en las últimas horas un testimonio estremecedor: el de su pareja, Rocío, quien presenció la agresión y relató con crudeza cómo su marido fue atacado hasta quedar inconsciente en el suelo, mientras -según denunció- nadie intervenía para ayudarlo.
“Lo mataron como si fuera un pedazo de carne”, expresó la mujer en una entrevista con Radio Rivadavia, al reconstruir los últimos minutos de vida de Larroque.
La noche que terminó en tragedia
Rocío contó que esa madrugada se encontraba junto a Lucas en el boliche Momentos, ubicado sobre la colectora entre las calles 132 y 153, en las afueras de Mar del Plata. En un momento, advirtió que se estaba produciendo una pelea en la vereda y pensó que su hija podía estar involucrada.
Muerte a la salida de un boliche: "Lucas solo se metió para separar"
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“Había una gresca y pensé que estaba una de mis hijas”, relató. Según explicó, la adolescente se había metido a separar a una amiga que estaba siendo agredida por otra joven de entre 18 y 19 años. En el lugar también se encontraban los padres de esa chica.
El inicio de la pelea y la intervención de Lucas
Rocío, la pareja de Lucas Nahuel Larroque, relató cómo presenció la agresión que terminó con la vida del hombre de 30 años.
Rocío intentó sacar a su hija de la situación, pero la escena escaló rápidamente. “El papá de esta chica me pega una trompada en la nariz”, relató. En medio del forcejeo, reconoció haber reaccionado con dos cachetazos y caer al piso. Al levantarse, advirtió que el hombre intentaba volver a golpearla.
“Lucas estaba atrás mío sin hacer nada”, recordó. Fue entonces cuando le pidió ayuda: “Amor, me quiere pegar”. Según su testimonio, cuando Larroque se acercó para protegerla, el agresor le dio una trompada directa que lo derribó.
Las patadas que quedaron grabadas
Rocío contó que cuando miró nuevamente a su pareja, ya estaba en el suelo. En ese instante, el presunto agresor le dio una primera patada en la cabeza. La mujer intentó correrlo y, en medio de la desesperación, le arrojó su teléfono celular, pero no logró detenerlo.
“Se me zafa y vuelve”, recordó. Según su relato, el joven regresó hacia donde estaba Lucas, ya inconsciente, y le propinó una segunda patada en el cráneo, un golpe que, de acuerdo con los investigadores, resultó determinante.
“Fue una crueldad”, afirmó Rocío. “Ya estaba inconsciente y le volvió a patear la cabeza”, relató.
“Todos filmaban cómo Lucas se estaba muriendo”
Uno de los puntos más duros del testimonio fue la denuncia sobre la reacción -o la falta de ella- de quienes estaban alrededor. “La ambulancia tardó muchísimo”, señaló. Mientras tanto, Lucas agonizaba en el pavimento.
“Yo pedía ayuda y nadie hizo nada. Todos filmaban cómo Lucas se estaba muriendo”, lamentó. Según su relato, había un patrullero a pocos metros del lugar, pero los efectivos no intervinieron durante la agresión ni después de la segunda patada.
“Había un patrullero. Había un patrullero”, repitió, con énfasis, al ser consultada. Los videos que circularon en redes sociales confirmaron que el móvil policial se encontraba en la zona, sin que se observara una acción inmediata para frenar el ataque.
El intento desesperado por socorrerlo
Rocío relató que permaneció junto a Lucas mientras esperaba la llegada de la ambulancia. “Cuando yo lo tenía todo ensangrentado encima mío, me pedían que lo suelte”, recordó. Su respuesta fue inmediata: “¿Cómo lo iba a soltar si salían litros y litros de sangre de la cabeza de Lucas?”.
También denunció que el personal de seguridad del boliche no permitió que amigos de la pareja se acercaran a ayudar, al considerarlos parte de la pelea. “Yo pedí ayuda y nadie hizo nada”, insistió.
Sospechas de encubrimiento
En su testimonio, Rocío también apuntó contra el entorno del agresor. Aseguró que la madre del joven le habría indicado que se cambiara la remera inmediatamente después del ataque.
“Hay un video donde se escucha que le gritan que se vaya a cambiar la remera”, afirmó. Además, sostuvo que se trata de “gente problemática, a la que todo el mundo conoce” en el barrio, y que el acusado ya habría protagonizado episodios violentos con anterioridad.