Aunque tanto Arizaga como Moyano posteriormente negaron que hubiera existido violencia física o que el dirigente hubiera impedido que ella abandonara el departamento, la investigación continúa abierta y Moyano permanece imputado.
Qué pueden aportar los policías que estuvieron con Candela Arizaga
Los testimonios previstos para este martes adquieren relevancia porque corresponden a personas que tuvieron contacto con Arizaga inmediatamente después del episodio.
La investigación comenzó alrededor de las 5 de la madrugada del 4 de agosto, después de una comunicación al 911 que alertó sobre una situación ocurrida en el edificio ViewPoint, ubicado sobre Avenida del Libertador al 5400, donde vive Moyano.
Personal policial localizó posteriormente a la pareja en inmediaciones de Sucre y Virrey Vértiz. De acuerdo con la información oficial difundida en las primeras horas, la joven manifestó inicialmente ante los efectivos que había sufrido una agresión, motivo por el cual se solicitó la intervención del SAME.
Arizaga fue trasladada al Hospital Pirovano, donde permaneció internada hasta recibir el alta ese mismo día.
Ahora, la Fiscalía pretende conocer qué observaron los agentes, en qué estado encontraron a la joven, qué manifestó durante esas primeras horas y cómo fue su comportamiento durante el traslado y la internación.
Esos relatos podrán ser contrastados posteriormente con las declaraciones de Arizaga, Moyano y el resto de los testigos.
Qué declaró Candela Arizaga ante la Justicia
Días después del episodio, Arizaga se presentó ante la Fiscalía y negó haber sido golpeada o retenida contra su voluntad por Moyano.
La joven sostuvo que durante aquella madrugada había consumido cocaína y explicó que atravesó lo que definió como un “brote psicótico”. Según su relato, venía experimentando cambios en su estado de ánimo y el consumo de la sustancia derivó en la crisis que terminó en la vía pública.
Su declaración marcó un giro respecto de las primeras actuaciones policiales. Sin embargo, la Fiscalía decidió continuar con la investigación y avanzar con las medidas de prueba previstas.
Moyano también negó las acusaciones cuando fue indagado. El sindicalista aseguró que su relación con Arizaga había sido siempre afectiva y sostuvo que nunca existieron agresiones físicas ni verbales. Además, rechazó haber impedido que la joven entrara o saliera de su departamento.
Los videos que forman parte de la causa
Otro de los elementos centrales son las grabaciones de las cámaras de seguridad que registraron parte del recorrido de la pareja.
Las imágenes muestran a Arizaga, de 23 años, desplazándose con poca ropa durante la madrugada por las inmediaciones de Barrancas de Belgrano. Otros registros captaron a Moyano detrás de ella durante parte del trayecto.
La secuencia comenzó en las inmediaciones del edificio de avenida del Libertador y continuó durante varias cuadras hasta la zona de Virrey Vértiz y Sucre, donde finalmente intervino la Policía.
La Fiscalía deberá analizar esas imágenes junto con los testimonios para establecer qué ocurrió antes de que ambos aparecieran en la calle y determinar si existió alguna conducta penalmente relevante.
Ya declararon empleados de seguridad y un vecino
La ronda de testimoniales comenzó la semana pasada. Ante la Fiscalía se presentaron dos trabajadores de seguridad del edificio ViewPoint, donde se encuentra el departamento de Moyano, y un vecino que intervino durante aquella madrugada.
La declaración de quienes estaban en el edificio resulta especialmente importante para establecer cómo salió Arizaga del inmueble, qué ocurrió en los minutos anteriores y cuál era el estado de la joven.
Uno de los trabajadores del lugar había relatado públicamente durante las primeras horas posteriores al episodio que observó a Arizaga muy alterada.
Médicas, una empleada doméstica y familiares: los próximos testigos
La agenda judicial continuará durante los próximos días. Para el miércoles 19 y jueves 20 de agosto están previstas nuevas declaraciones, entre ellas las de profesionales médicas que tuvieron contacto con Arizaga y la empleada doméstica de Moyano.
La ronda de testimonios se extenderá hasta el lunes 31 de agosto, cuando está previsto que declaren familiares de la joven.
El objetivo será reunir distintas miradas sobre el episodio y establecer si los elementos obtenidos permiten sostener la imputación.
Por el momento, Moyano continúa investigado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Tras recuperar la libertad, la Justicia dispuso una serie de pautas, entre ellas una restricción de acercamiento y contacto con Arizaga.
Una vez concluida esta etapa y analizado el conjunto de pruebas, la Fiscalía deberá resolver cómo continúa el expediente.