Según la acusación, Martín del Río fue identificado como el "caminante encapuchado" visto en cámaras de seguridad el día del crimen. Las autoridades sostienen que el acusado ingresó por el garaje de la vivienda de sus padres y ejecutó un plan previamente diseñado.
El presunto móvil del crimen sería económico. Las víctimas estaban a punto de mudarse a un departamento en el lujoso edificio Chateau Libertador, pero la operación inmobiliaria, gestionada por el acusado, no se concretó. Además, los padres habrían comenzado a sospechar de irregularidades financieras en los negocios familiares manejados por Del Río.
La ex empleada doméstica, testigo clave que complica a del Río
El abogado de la ex empleada doméstica de la familia, Nina Aquino, adelantó que su clienta será clave para el caso: “Mi clienta dirá todo lo que sabe. Su testimonio será fundamental para que Del Río sea condenado a prisión perpetua”, aseguró Hugo López Carribero.
Por otro lado, la defensa del acusado se mostró optimista, describiendo a Del Río como "tranquilo" y "confiado" en su inocencia. El acusado, actualmente detenido en el Complejo Penitenciario 48 de San Martín, afronta problemas de salud, incluida diabetes, y no recibe visitas familiares.