Según le ha comentado una vecina a la Agencia EFE, pasadas las 10.00 de la mañana uno de los familiares vio a la detenida con el niño en el interior de su coche y le preguntó por el estado del pequeño, al verle los labios amoratados. La madre, que solía ir a Las Norias a ver a su padre y abuelo del niño, le pidió ayuda para sacar al pequeño del vehículo, pero trató de evitar que alertara a los servicios de Emergencias. En un momento de desesperación, la mujer intentó irse de nuevo del lugar con el coche y con el niño aún dentro, pero fue interceptada por una patrulla de la Guardia Civil, que la sacaron por la fuerza del interior del vehículo. "No quería abrirlo, le han tenido que reventar el cristal", señaló una testigo.