"Él dice que no hay pruebas en el Evita porque era una mentira suya que yo iba a parir ahí, siempre me hizo atender particular en un privado", denunció.
"Yo le decía, ¿qué vas a hacer el 29 de enero cuando supuestamente tenga que tener a los bebés? Él me decía que algo se le iba a ocurrir. Yo creía que me iba a matar, no me deja salir sola a ningún lado, me tenía encerrada. Mi vida era un infierno y no pude denunciar lo que pasó con mis bebés", relató entre lágrimas.
Por último, añadió: "Vivía amenazada que si yo me iba, me iba a buscar y encontrar, me iba a matar. Yo el 10 de diciembre doy a luz a mis bebés en esa casa y me da agua, me da zapatillas y cuando me despierto me dice que él se había encargado y que mis bebés estaban muertos. Mi vida se convirtió en un infierno y yo tenía que seguir fingiendo que estaba embarazada. Yo tuve a mis hijos y perdí mucha sangre".