Ese informe forense contradijo el relato brindado por la madre y orientó la investigación hacia la hipótesis de un presunto homicidio, motivo por el cual la fiscalía profundiza las pericias para determinar qué ocurrió en las horas previas al fallecimiento.
Los investigadores también buscan reconstruir los últimos movimientos de Sosa y establecer qué sucedió dentro de la vivienda donde estaba la niña antes de ser trasladada al hospital.
El antecedente que vuelve a estar bajo la lupa
La muerte de Isabella volvió a poner en el centro de la escena un antecedente judicial que había generado una profunda conmoción.
En 2018, Lucía Sosa fue absuelta en el juicio por la muerte de Yazmín, una de sus hijas de 11 meses, fallecida en Mar del Plata en 2016. En esa causa, tanto ella como quien era su pareja permanecieron prófugos durante varios días antes de entregarse a la Justicia.
Ambos estuvieron casi dos años detenidos y sostuvieron durante todo el proceso su inocencia. Finalmente, el tribunal resolvió absolverlos. Durante ese mismo juicio también se analizó el fallecimiento de otra hija de Sosa, una beba de seis meses que había muerto en 2013.
La madre se negó a declarar y podría agravarse la imputación. (Foto: redes sociales)
Los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert evaluaron los informes médicos y concluyeron que no existían lesiones traumáticas ni indicios de abuso sexual. En ambos casos, las muertes fueron atribuidas a complicaciones respiratorias.
Ahora, con el fallecimiento de Isabella y los resultados preliminares de la autopsia, ese historial volvió a cobrar relevancia para los investigadores, que intentan determinar si existen elementos suficientes para avanzar con una acusación más grave contra la madre.