Según el documento, Arizaga contó que antes del episodio se encontraba con Moyano y que ambos habían consumido drogas y alcohol. Dijo además estar confundida respecto de sus recuerdos. Ante la consulta sobre si Moyano le había impedido pedir ayuda o abandonar el departamento, respondió que no.
Sobre el vínculo, explicó que se conocían desde hacía tiempo, que habían oficializado el noviazgo en enero de 2026 y que tenían una “buena relación”, aunque evitó profundizar sobre la dinámica de la pareja.
Las profesionales también le explicaron las medidas de protección disponibles y le preguntaron si quería continuar con la investigación penal. La respuesta fue negativa en ambos casos. Poco después, Arizaga pidió finalizar la entrevista porque estaba cansada y aturdida.
Los factores de vulnerabilidad señalados
El informe aclara que, durante esa primera intervención, las especialistas no pudieron reunir la información necesaria para evaluar los indicadores de riesgo propios de una situación de violencia de género. Sin embargo, sí identificaron distintos factores de vulnerabilidad.
Entre ellos mencionaron una asimetría de poder vinculada con el género y la edad, la posición laboral y político-sindical de Moyano, el tenor de los hechos denunciados y el consumo problemático de sustancias psicoactivas y/o alcohol de ambas partes.
También señalaron la exposición pública y mediática del caso, que podría condicionar el relato de Arizaga, además de la falta de precisión al referirse a lo ocurrido, sus reticencias para profundizar sobre la relación y su estado de salud física, mental y emocional al momento de la entrevista.
Otro de los elementos considerados fue que la joven no quiso instar la acción penal ni solicitar medidas de protección.
El equipo observó que Arizaga estaba orientada en tiempo y espacio, pero permanecía somnolienta y presentaba dificultades para sostener una conversación. Además, la describió como “imprecisa y parcialmente desorientada” respecto de los acontecimientos y con “ciertas reticencias” al responder preguntas sobre su relación con Moyano.
Por ese motivo, las profesionales recomendaron realizar una nueva entrevista, dado que consideraron que en ese momento no se encontraba en condiciones de mantener una conversación en profundidad. El informe vinculó ese estado con signos compatibles con el consumo abusivo de sustancias psicoactivas y/o alcohol.