Cuando lo subieron a la camioneta, la banda le vendó los ojos y se desplazaron en dirección a la Ciudad de Buenos Aires.
“Al principio me decían que me iban a llevar a una superintendencia de no sé qué”, relató el joven. Sin embargo, poco después, los secuestradores le explicaron lo que estaba ocurriendo.
“Cuando llegábamos a Lanús me contaron lo que iba a pasar. Ahí me dijeron: ‘A vos te entregaron. No te vamos a llevar preso. Llamala a tu señora para que nos de plata’”, explicó.
En un primer momento, la banda exigió un rescate de $5 millones. Brandon contó: “Después bajaron a un millón. Ahí mi mi señora le pidió plata a un vecino y juntaron $250.000″. Con ese dinero juntado, comenzaron a elegir el lugar en donde se realizaría el pago.
“Ellos no conocían la zona. Por eso el punto de encuentro lo puse yo en Llavallol. Me dijeron que eligiera un lugar donde no hubiera policías, pero yo elegí un Jumbo que está lleno de policías”, señaló.
Cuando llegaron al sitio acordado, los delincuentes recogieron el dinero y dejaron que el joven escapara corriendo del auto después de permanecer dos horas secuestrado.
Sin embargo, en ese momento pasaba por allí un móvil policial y la pareja alertó a los agentes sobre lo que acababa de ocurrir. “Frené al patrullero y actuó rápido: los empezó a perseguir y ellos chocaron en la estación de Llavallol”, señaló Brandon.
Según el portal El Diario Sur, al verse rodeado, el grupo abandonó el vehículo que circulaban y huyeron a pie. Hasta el momento, dos de ellos fueron arrestados. Mientras que el tercero consiguió escapar y aún permanece prófugo.
Además de la camioneta, fuentes policiales confirmaron el secuestro de tres handies; tres teléfonos celulares; una bolsa con el rescate abonado por la pareja, que contenía $186.000 y U$S200; una pistola 9 milímetros con 17 municiones; una chapa similar a la que utiliza la Policía Bonaerense y la imitación de un chaleco antibalas de la misma fuerza.