No era la primera vez que el joven intentaba acercarse a ella con fines amorosos. La chica relató que hacía tiempo venía soportando su acoso. Como en otras ocasiones, el adolescente volvió a preguntarle si quería ser su novia. Pero esta vez la respuesta negativa desató una reacción furiosa.
“Le dije que no, como ya lo había hecho otras veces. Pero esta vez fue diferente…”, contó la joven a su madre, quien más tarde relató los hechos en la comisaría.
Fue entonces cuando el agresor la tomó violentamente del cuello, la empujó hacia atrás y la hizo caer al piso. El miedo y la sorpresa no le permitieron reaccionar enseguida, mientras él comenzaba a golpearla y a insultarla en medio de la calle.
“Te odio”: golpes, insultos y un cuchillo
Los golpes no fueron lo único. La joven detalló que, después de derribarla y propinarle varias trompadas, el muchacho sacó un cuchillo escondido entre sus ropas. Con el arma en la mano, intentó lastimarle la cara mientras repetía frases hirientes.
“Quería cortarme la cara, me decía que si no era para él no sería para nadie”, relató la víctima entre lágrimas, según reconstruyeron medios locales.
La chica se defendió como pudo, levantando los brazos para proteger su rostro. Fue esa resistencia la que le salvó de heridas más graves, aunque terminó con varios cortes y hematomas en los antebrazos y manos.
El ataque duró varios minutos, hasta que finalmente el agresor decidió huir del lugar, corriendo por las calles del barrio. La joven, aturdida y herida, logró levantarse y caminó hasta su casa, donde finalmente pudo contar lo sucedido a su madre.
La denuncia y la investigación
Una vez en su domicilio, la adolescente recibió los primeros auxilios por parte de su madre, quien de inmediato la acompañó hasta la Seccional N°51 de Palpalá para formalizar la denuncia. En la comisaría, madre e hija relataron con detalle lo ocurrido.
Según confirmaron fuentes policiales a los medios, la joven fue asistida médicamente debido a las heridas, que si bien no pusieron en riesgo su vida, dejaron claro el nivel de violencia que el atacante estaba dispuesto a ejercer.
La causa quedó en manos del Ayudante Fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), quien ordenó distintas medidas para localizar y detener al sospechoso. Hasta el cierre de esta crónica, el joven continuaba prófugo.
Un patrón de acoso previo
Vecinos y conocidos de ambos adolescentes coincidieron en que la situación no fue del todo inesperada. La víctima había comentado en varias oportunidades que su compañero la perseguía desde hacía meses, insistiéndole en que aceptara tener una relación.
“Siempre lo esquivaba, pero él no entendía un no. Era insistente y cada vez más agresivo cuando ella no le respondía”, contó una amiga de la chica al portal Jujuy al Momento.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la problemática de la violencia de género en la adolescencia, en particular cuando se manifiesta a través del acoso y la posesividad.